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El
FONDO
DIOCESANO
DE
SOLIDARIDAD
es la
expresión del deseo
que, la Iglesia diocesana de MÉRIDA/BADAJOZ
manifestó en el Sínodo diocesano de 1992, de
establecer una forma de vivir la Comunión
Cristiana de Bienes, como expresión de su
opción por los pobres de dentro y de fuera
de nuestra tierra, en especial de los
erradicados en el Tercer Mundo.
Las motivaciones que justificaron la puesta
en marcha de este Fondo se pueden sintetizar
en:
01.-
La petición de la Propuesta Sinodal 263.
02.-
El Plan Pastoral de la Archidiócesis para el
trienio 1996/98, que pide la "Implantación
del Fondo de Solidaridad.
03.-
Las exigencias de la caridad en la Comunidad
eclesial indicadas por el Papa Juan Pablo II
en Solicitudo rei socialies, 31.
04.-
El estado de necesidad en el que se
encuentran los pobres y marginados, muy
especialmente de los que viven en el llamado
"Tercer Mundo" |