Ha sido párroco de Alburquerque los últimos 18 años
El Ayuntamiento de Alburquerque ha declarado “Hijo Adoptivo” al sacerdote Ángel Solano y le entregaba la Medalla de Oro de la localidad. Fue en el transcurso de un pleno extrarodinario celebrado el pasado viernes por la noche con el salón de plenos abarrotado, en su mayor parte de alburquerqueños, pero también de otras personas llegadas de San Vicente de Alcántara, localidad de la que es natural el homenajeado, y de La Codosera, donde pasó 22 de los 50 años que lleva en el Ministero.
En sus palabras, el alcalde de Alburquerque, Ángel Vadillo, destacó que en su etapa como alcalde se han otorgado pocos reconocimientos, ya que para ello tiene que darse un amplio consenso, algo que en este caso era sobrado porque el sacerdote es muy querido por todos, y señaló su alegría, disponibilidad y entrega, algo que transmite a la gente.
Por su part,e Ángel Solano, que ha sido párroco de Alburquerque los últimos 18 años, afirmó emocionado que lo más importante era el amor con el que se hacen las cosas y declaró que era algo inesperado porque “es mucho”. Se mostró muy agradecido al pueblo y a las autoridades.

