El pasado 15 de octubre un gran número de los miembros que componen la familia peregrina de la Delegación episcopal de Peregrinaciones, Santuarios y Turismo se reunieron en torno a la Madre, la Virgen de la Soledad, en una Eucaristía de acción de gracias por la larga etapa de la gestión del dimitido delegado Mariano Cabanillas Entrena. La Eucaristía fue presidida por el capellán de la Delegación, José Luis Garduño. En ella se comprometieron a continuar siendo una familia unida por el vínculo del Amor y a disposición del nuevo Delegado que sea designado por el Arzobispo de Mérida-Badajoz. Además, le hicieron entrega de una placa a la Hermandad de la Soledad por las atenciones recibidas. A continuación, un nutrido grupo de los asistentes se reunimos en una comida, que puso fin a este emotivo encuentro.
La Delegación de Peregrinaciónes despidió al que hasta ahora era su delegado, Mariano Cabanillas


