Francisco Orán Muñoz era ordenado sacerdote este sábado en la Catedral por el Arzobispo en una ceremonia concelebrada por casi un centenar de sacerdotes. Entre los files que llenaban la Catedral se encontraban muchos llegados de La Albuera, su pueblo natal, entre ellos su alcalde, y Jerez de los Caballeros, donde Francisco Orán ha ejercido su labor como diácono.
En su homilía, don Celso Morga afirmaba que la vida de los sacerdotes se asemejaba a la de los mártires, sin serlo, por la entrega de su vida. Señalaba que Cristo siempre pide más a los pastores. “Las ovejas son de Cristo, sed pastores del rebaño de Dios, nos dice San Pedro, no del rebaño de tu propiedad, sino del rebaño de Dios”.
El Arzobispo recordó una homilía del Papa Benedicto XVI durante una ordenación sacerdotal el 7 de mayo de 2006. En ella, el Papa emérito, decía que “el único camino para subir legítimamente hacia el ministerio de pastor es la cruz. Esta es la verdadera puerta. No desear llegar a ser alguien, sino, por el contrario, ser para los demás, para Cristo, y así, mediante Él y con Él, ser para los hombres que Él busca, que Él quiere conducir por el camino de la vida”.
Monseñor Celso Morga pidió al presbiterio “hacer de nuestra diócesis casa de comunión”, remitiéndose al Plan Pastoral Diocesano.
Finalizada la Eucaristía, el Arzobispo afirmaba que se encontraba especialmente contento y pedía a Dios que la ordenación de Francisco fuera simiente para nuevas vocaciones.
HOMILIA de d. Celso Morga en la ordenación de Francisco Orán.
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