
La Delegación episcopal para la Cooperación Misionera ha clausurado el curso con una peregrinación al Santuario de Chandavila, que este año celebra el Jubileo.
En la peregrinación participó el grupo de animadores diocesanos, que se reunía por primera vez tras el confinamiento.
“Nos encontramos para dar gracias a Dios, y pedir su fuerza. Rezamos, nos reunimos, celebramos la eucaristía y comimos en las piscinas naturales de La Codosera, lugar con un clima muy agradable” –destaca Federico Grajera, Delegado episcopal para la Cooperación Misionera.
Los participantes contaron con la colaboración y la acogida del párroco, Antonio Acedo, del sacerdote local Francisco Barroso y Angelines Rodríguez, del Hogar de Nazaret, natural también de La Codosera.

