El domingo 17 de octubre se celebró la Eucaristía de inicio de la primera fase del Sínodo
El arzobispo D. Celso Morga presidió el pasado domingo, en la Catedral de Badajoz, la Eucaristía con la que se daba comienzo a la fase diocesana del Sínodo sobre la sinodalidad, convocado por el papa Francisco.
En su homilía, D. Celso recalcó que «es el afán de servicio el que abre los horizontes de felicidad» y, por lo tanto, es ese mismo servicio el que debe llenar «todo el camino sinodal» abierto ahora en la fase diocesana.
Afirmó que la dirección a tomar y el término al que debe llegar este Sínodo es la Iglesia y que es lo que Dios espera en estos momentos de «todos nosotros». Citando a san Juan Crisóstomo recordó que «Iglesia y Sínodo son sinónimos» y, por esta razón, se hace necesario que, en esta primera fase, se escuche la voz de la mayor parte de los fieles posible. En referencia a esto último, concluyó la predicación animando a que todos caminemos juntos en la diócesis en esta fase del proceso sinodal, «unidos a Santa María de Guadalupe».
Después de la comunión, se impartió la bendición a distintas personas representantes de todos los estados de vida presentes en la diócesis. Entre ellas, estaba Juan Antonio Morquecho, responsable diocesano del proceso sinodal, la Madre General de las Formacionistas, en representación de la vida consagrada, y un sacerdote, como representante del ministerio ordenado. Se pidió la protección del Señor para todos los participantes en el camino sinodal y que todo este proceso culmine en buenas obras.
Al finalizar la celebración, rezaron la oración para el Sínodo.
ORACIÓN PARA EL SÍNODO
Estamos ante ti, Espíritu Santo,
reunidos en tu nombre.
Tú que eres nuestro verdadero consejero:
ven a nosotros,
apóyanos,
entra en nuestros corazones.
Enséñanos el camino,
muéstranos cómo alcanzar la meta.
Impide que perdamos
el rumbo como personas
débiles y pecadoras.
No permitas que
la ignorancia nos lleve por falsos caminos.
Concédenos el don del discernimiento,
para que no dejemos que nuestras acciones se guíen
por perjuicios y falsas consideraciones.
Condúcenos a la unidad en ti,
para que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia,
sino que en nuestro peregrinaje terrenal
nos esforcemos por alcanzar la vida eterna.
Esto te lo pedimos a ti,
que obras en todo tiempo y lugar,
en comunión con el Padre y el Hijo
por los siglos de los siglos. Amén.
Para más información sobre el Sínodo: https://www.meridabadajoz.net/sinodo-2021-2023-fase-diocesana/

