
La casa de espiritualidad Ntra. Sra. de Guadalupe, que dirigen las religiosas Esclavas de Cristo Rey, en Gévora, acogieron este martes a 90 personas debido al aislamiento que sufrió esta localidad a consecuencia del temporal que hemos padecido esta semana en Extremadura.
Según nos cuenta la hermana María Jesús, “la gente comenzó a llegar a partir de las cinco de la tarde. Afortunadamente la casa estaba vacía, no teníamos grupos y, por lo tanto, estaban todas las habitaciones libres”. La hermana María Jesús recuerda que no fue difícil dar de cenar a las personas acogidas, ya que el repartidor del catering «Abuela Teresa», de Olivenza, también se quedó aislado en esta pedanía y donó la comida que llevaba a las hermanas para que pudieran dar de cenar a los que estaban en la casa.
Las religiosas se han mostrado muy satisfechas con la gente del pueblo, que se implicó para que todo saliera bien. A partir de las dos de la madrugada, con la mejoría de la situación, algunos de los acogidos comenzaron a marcharse a sus hogares. En la mañana del miércoles se marcharon los últimos. El miércoles debería haber entrado un grupo para realizar un retiro, pero fue suspendido el día antes por la situación.


