Nuestra Archidiócesis ha contado con una nutrida representación en el curso de formación de agentes de Pastoral de Familia y Vida, que bajo el título «La familia y los signos de esperanza» está teniendo lugar en Guadarrama (Madrid) del 10 al 13 de julio, organizado por la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida.

Participantes de Mérida-Badajoz en el encuentro.
El jueves, 10 de julio, el obispo de Canarias y presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, Monseñor José Mazuelos presentó el curso y seguidamente, ofreció la primera ponencia en la que presentó la Bula Spes non confundit.
Ayer viernes se presentaron diversas comunicaciones con los temas: la transmisión de la vida, signo de esperanza; el acompañamiento a los mayores y a los enfermos, signo de esperanza y la aplicación de los itinerarios catecumenales para la vida matrimonial.
Por su parte, el obispo de Alcalá de Henares, Monseñor Antonio Prieto Lucena, expuso la segunda ponencia del curso sobre La vida es siempre un bien. Iniciar procesos para una pastoral de la vida humana. Seguidamente, los participantes pudieron escuchar otra comunicación, con el tema: el acompañamiento a familias migrantes y de encarcelados, signo de esperanza.
La tercera ponencia se presentará mañana domingo con el título El mensaje de Dilexit Nos para las Familias, que estará a cargo de José María Alsina Casanova, presidente del Instituto del Corazón de Cristo. Para finalizar, las conclusiones del encuentro serán ofrecidas por el obispo presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida.
Presencia de la Delegación episcopal para la Familia y Vida
Los miembros de la Delegación episcopal para la Familia y Vida destacan que «estas Jornadas han supuesto una experiencia de comunión y hermandad preciosa, donde entre todos los asistentes se vive un mismo espíritu de dedicación y trabajo por la Familia y la Vida. En definitiva, damos gracias a Dios por permitirnos vivir estas Jornadas y por haber podido llenar nuestro corazón con tanto cariño, apoyo y experiencia. Pondremos todo lo aprendido y vivido al servicio de nuestra Archidiócesis para ayudar a las familias a descubrir el principio de todo: el AMOR de DIOS PADRE».




