Más de 400 responsables del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, procedentes de 36 diócesis de toda España, entre ellas la archidiócesis de Mérida-Badajoz, se dieron cita el pasado fin de semana, del 30 de enero al 1 de febrero, en el IX Encuentro Nacional de Responsables de Cursillos de Cristiandad, celebrado en la Casa San José de El Escorial en Madrid.
El encuentro, que tuvo como lema «Mirad cómo se aman», fue vivido como un auténtico tiempo de gracia por los participantes, que compartieron unos días de formación, comunión y discernimiento comunitario. Así lo destacó Manuel Masegosa, responsable de medios de comunicación de Cursillos en Mérida-Badajoz, quien subrayó que el ENRE ha sido “un espacio privilegiado para seguir llevando esperanza a un mundo tan necesitado de Dios”.
A lo largo del fin de semana se profundizó en cómo hacer presente el Evangelio en la vida cotidiana, poniendo el acento en una forma de vivir sencilla, directa y comprometida, iluminada por la Palabra y por el ideal de vida cristiana. Todo ello desde el carisma propio del movimiento y mediante una metodología basada en las llamadas conversaciones del Espíritu, que favorecieron la escucha, el silencio, la introspección y el discernimiento, tanto personal como comunitario.
El encuentro invitó también a reflexionar sobre la necesidad de fermentar los ambientes cotidianos desde el testimonio, anunciando a Cristo no como un concepto teórico, sino como una presencia viva: Dios y amigo, padre y hermano, capaz de transformar la vida y los entornos más cercanos. En este sentido, el amor fraterno y la alegría compartida fueron signos visibles de un movimiento que desea mostrar al mundo cómo se aman los cristianos.
Los participantes vivieron momentos de oración, trabajo y convivencia, acompañados de cantos y gestos de alegría, rasgo esencial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Todo ello con el deseo de volver a los orígenes, a lo esencial y a lo pequeño, para que el primer anuncio del Evangelio sea claro y sin obstáculos, y para seguir siendo comunidades de acogida donde se comparten la fe y la vida.
El ENRE contó con la presencia de numerosos sacerdotes y consiliarios, entre ellos el consiliario nacional, monseñor don Antonio Prieto Lucena, obispo de Alcalá de Henares. Asimismo, participaron el presidente del Organismo Mundial de Cursillos, don Álvaro Martínez Moreno, y la presidenta nacional, doña Rosa Murillo Fuentes.


