“Emotivo, precioso, impresionante… una forma de amor gigante”. Así describían muchos de los asistentes lo vivido en el salón de actos del Seminario de Badajoz, donde 280 personas llenaron por completo el aforo para presenciar el inicio de la gira Pasión de Hakuna Group Music. Las entradas, puestas a la venta online, se agotaron en apenas cinco horas, un anticipo de la expectación que rodeaba esta cita.
Antes del concierto los miembros del grupo celebraron la eucaristía en una de las capillas del Seminario, presidida por Pedro Fernández Amo, consiliario de Hakuna Badajoz. Entre los asistentes se encontraban también D. José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz , y Mariema Seck, concejala de Juventud y Educación, acompañando a un público que llegaba desde distintos puntos de la región.
Dos horas de música
Sobre el escenario, una docena de jóvenes de Hakuna —procedentes de Cáceres, Mérida y Badajoz— fueron dando vida a los 16 temas del disco Pasión. Cada canción estaba precedida por una breve locución que introducía al público en una de las estaciones del viacrucis, convirtiendo el concierto en un recorrido interior por la Pasión de Jesús. La puesta en escena, sobria y simbólica, estaba presidida por una gran cruz representando la resurrección, que marcaba el tono contemplativo de la noche.
Acompañados por piano, violín y dos guitarras, los intérpretes fueron tejiendo casi dos horas de música que invitaban a la oración y al silencio. Más que un concierto, Pasión se convirtió en una experiencia espiritual que llevó a muchos espectadores a revisitar su propia vida a través de las melodías y las letras.
«Cantamos lo que vivimos»
Gabriel Sánchez, uno de los miembros de Hakuna Group Music, valoraba así la experiencia al finalizar: “Nos hemos ido sumergiendo en vivir y morir con Jesús en la cruz. Cantamos lo que vivimos y vivimos lo que cantamos. Cuando uno se cree lo que dicen las canciones, lo vive. Y entonces es Él quien actúa a través de nosotros”.
Para él, la palabra que resume la noche es “resurrección”: “Cristo vuelve a nacer en nosotros y se hace presente para enseñar el mayor acto de amor de la historia: su pasión, muerte y resurrección. Eso es lo que hemos querido mostrar hoy”.
Viacrucis por la vida en Badajoz
El concierto de Badajoz ha sido solo el comienzo de una gira que llevará Pasión a ciudades como Barcelona, Madrid, Granada o Toledo, y que cruzará también el Atlántico para llegar a México, Argentina o Guatemala. Además, Hakuna participará el próximo 25 de marzo, Jornada por la Vida, en un viacrucis por la Vida en el Monasterio de Santa Ana, junto a la Delegación episcopal para la Familia y Vida.
La noche dejó en Badajoz algo más que música: dejó un eco de fe compartida, de belleza y de encuentro. Una invitación a contemplar, desde el arte, el misterio central del cristianismo.








