El pasado domingo 15 de enero, tras el triudo en honor a San Mauro Abad, patrón de Almendral, su parroquia de la Magdalena, se ha recuperado la tradición de asistir a la celebración dos canónigos de la Catedral.
En esta tradición los obispos diocesanos tenían la obligación de ir a venerar las reliquias de San Mauro, hasta que en la guerra con Portugal, tuvieron que trasladarse a la Catedral, donde aún se conservan algunas, devolviendo así la mayoría a la parroquia de la Magdalena, donde está la tumba del Santo.
En este año, el nuevo párroco ha recuperado la tradición de abrir el arca donde están depositadas las reliquias con las dos fechaduras, una llave la tiene el párroco y la otra el mayordomo de la Hermandad de San Mauro.
[slideshow_deploy id=’16874′]

