Artículo D. Celso.- Unidad de los cristianos

Artículo de D. Celso Morga en el nº 1.350 de la revista diocesana “Iglesia en camino” titulado “Unidad de los cristianos” y que reproducimos a continuación:

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Queridos fieles:
Una vez más, a comienzo de año en torno a la fiesta de la conversión de San Pablo apóstol, la Iglesia nos propone celebrar la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Lo hacemos en el marco del tiempo ordinario tras haber celebrado la fiesta del bautismo del Señor. También hemos celebrado el domingo pasado la jornada de la infancia misionera con ese lema tan bautismal de “Uno para todos y todos para Él”. El bautismo nos llama a la unidad en una sola fe y en un solo Señor. Para ello hemos de andar en los caminos de la oración, la conversión y el compromiso compartido. En esta ocasión tanto la elección del tema del octavario, como la preparación de los materiales, ha sido llevado a cabo por un grupo de cristianos de los Estados Unidos de América (EEUU) convocado por el Consejo de Iglesias de Minnesota. Nos proponen un versículo del primer capítulo del profeta Isaías como el texto central de la Semana de Oración: “aprended a hacer el bien, tomad decisiones justas, restableced al oprimido, haced justicia al huérfano, defended la causa de la viuda” (1,17). De ahí nace el lema de la semana: “Haz el bien; busca la justicia”.
Isaías desafió al pueblo de Dios en su tiempo a aprender a hacer el bien juntos; para buscar juntos la justicia, para rescatar juntos a los oprimidos, para defender juntos al huérfano y a la viuda. El desafío del profeta se aplica igualmente a nosotros hoy. ¿Cómo podemos vivir nuestra unidad como cristianos afrontando los males e injusticias de nuestro tiempo? ¿Cómo podemos entablar un diálogo, aumentar la sensibilidad, la comprensión y el entendimiento recíproco de la propia experiencia vital? Las oraciones y encuentros del corazón programados en estos días tienen el poder de transformarnos, individual y colectivamente. Estemos abiertos a la presencia de Dios en todos estos encuentros en los que se obrará nuestra transformación, para desmantelar los sistemas de opresión y sanar los pecados del racismo. Juntos, trabajemos en la lucha por la justicia en nuestra sociedad. Todos pertenecemos a Cristo. Este octavario podrá ayudarnos a traer ante Dios, para orar como hermanos, los males y sufrimientos que aquejan a nuestro mundo, a toda la humanidad y que también afectan a nuestro planeta. Será un tiempo especial para poder descubrir también la dimensión sociocaritativa de nuestra fe, de hacerlo junto a los demás hermanos cristianos, sabiendo de la interrelación entre la ortodoxia y la ortopraxis, entre la fe y el amor, uniendo textos entrañables bíblicos como el de Juan cuando nos dice que “el que cree tiene ya la vida eterna” (Cfr. Jn 3,15,16) y el de Mateo cuando nos habla del juicio final y afirma “venid benditos de mi Padre, porque tuve hambre, sed… y me distéis de comer, beber…”(Cfr. Mt 25,31-42). Sin olvidar el deseo de Jesús en su oración sacerdotal: “Que todos sean uno” (Cfr. Jn 17,20-26).
Como podréis observar este año se subraya en la oración el deseo de luchar contra lo que nos separa como seres humanos sabiendo que hemos sido creados en igual dignidad, a imagen y semejanza de Dios. El cuidado de nosotros mismos, de los demás, de la creación es un lugar común de los cristianos en la fidelidad al único Señor que nos salva y que ha dado la vida por nosotros. Cuando caminamos juntos en el compromiso por la justicia y hacemos el bien avanzamos en la senda de la unidad. Cuando el mundo nos ve preocupados y unidos ante el mal, descubren que nos une el evangelio del bien, del Dios que se ha encarnado, ha entregado su vida en la cruz y ha resucitado dándonos la esperanza de una justicia definitiva.
Quiero animaros a toda la comunidad diocesana, sacerdotes, religiosos, laicos a participar en la semana en el modo que creáis conveniente y podáis: Usando el modelo de celebración ecuménica allí donde puedan encontrarse distintas iglesias; incorporando a las propias celebraciones oraciones y textos de la Semana de Oración; con estudios bíblicos compartidos en torno a las reflexiones bíblicas ofrecidas; En las intenciones de las comunidades religiosas contemplativas; y haciendo llegar el material a personas que deseen orar en privado desde cualquier lugar y situación. Este año me alegra también, según me informa la delegación, que se ha elaborado desde la Conferencia Episcopal, un material muy sencillo para poder tratar con los niños y jóvenes, en una sesión el tema del ecumenismo. Invito a todos los profesores de religión para que lo puedan utilizar en el aula.


+Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Arzobispado de Mérida-Badajoz
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