Preparado por Ayuda a la Iglesia Necesitada, acaba de publicarse el Informe 2025, sobre la libertad religiosa en el Mundo. El Informe consta de 1041 páginas y corresponde a la 17ª edición. El primero se hizo en 1999. En él se mide la salud de un derecho fundamental, como es el de la libertad religiosa, según reconoce el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en 196 países.
El Informe, aunque hecho por una fundación católica, es el único no gubernamental y mantiene deliberadamente una perspectiva universal. En él se documentan los abusos, violaciones y restricciones de la libertad religiosa, que afectan a todos los grupos religiosos. En muchos de esos países la falta de libertad religiosa se manifiesta en asesinatos, encarcelamientos, destrucción o expropiación de lugares de culto. En otros países, siempre según el Informe, la falta de libertad religiosa asume formas más discretas, pero igualmente dañinas, como son las trabas administrativas, la censura, prohibiciones de la educación religiosa y varios tipos de discriminación social.
El autoritarismo político, el yihadismo y el nacionalismo religioso son las mayores amenazas contra la libertad religiosa. En muchos países se dan a la vez varias de esas causas, como por ejemplo en varios países de África donde debido al autoritarismo político, yihadismo y nacionalismos religiosos, comunidades cristianas enteras se han visto obligadas a huir, como es el caso de Rollo, Burkina Faso, Sahel… Con ello se pretende cambiar la composición demográfica y religiosa del territorio para hacerse con su control. En esta persecución está en juego la propiedad de las tierras, la identidad religiosa y el poder económico y político. En India la falta de libertad religiosa se debe principalmente al aumento del nacionalismo etno-religioso, donde comunidades minoritarias
se enfrentan a una presión y hostilidad crecientes. Esta falta de libertad religiosa se manifiesta, entre otras cosas, en las leyes anticonversión, promovidas actualmente por el Partido Popular In- dio (BJP), que pretenden prevenir la conversión religiosa a través de la coacción, el fraude y el uso de incentivos. En Asía, Corea del Norte se lleva la palma en la falta de libertad religiosa, pues se prohíbe severamente cualquier manifestación de práctica religiosa. A Corea del Norte le sigue China, con grandes restricciones legales a la formación religiosa de menores, Pakistán e Irán. En América Latina la libertad religiosa ha sufrido un deterioro considerable, sobre todo en Nicaragua, Venezuela y en otros regímenes autoritarios de izquierda, en donde se contempla y se vive a diario la expulsión de obispos, sacerdotes y misioneros. El modelo que se quiere implantar en algunos de estos países es el de la subordinación de las Iglesias y la creación de una Iglesia pro-gobierno encargada de legitimar el poder. Por otra parte, el Informe nos alerta también de un nuevo tipo de persecución silenciosa: “La inteligencia artificial y otras aplicaciones digitales se usan como ar- mas para reprimir a grupos religiosos”. Países como China, Corea del Norte o Pakistán “utilizan herramientas digitales para identificar, intimidar y criminalizar a creyentes, haciendo que la fe se perciba como una amenaza a la seguridad”.
El Informe nos recuerda que en el 2025 ha habido violaciones graves (persecuciones y violaciones) de este derecho en 62 países, lo que ha afectado a más de 5.400 millones de personas, lo que hace que dos tercios de la humanidad vivan sin libertad religiosa. En una sociedad en la que se habla tanto de la defensa de los derechos de la persona, asusta leer en el Informe: “Hoy, este derecho funda- mental no solo está sometido a presión, sino en proceso de desaparición”.
La acción de Ayuda a la Iglesia Necesitada se sostiene sobre tres pilares: ayuda material, la oración y la recopilación y publicación de datos fiables sobre la vulneración de este derecho fundamental. Ayuda a la Iglesia necesitada nos re- cuerda algo importante: que la libertad religiosa no es un privilegio, sino un derecho fundamental de la persona y nos recuerda algo también importante y es que todos tenemos que ayudar a la Iglesia necesitada.
Es bueno saber que Ayuda a la Iglesia Necesitada financia más de 5.000 proyectos en 140 países. Estos proyectos ayudan a mantener la fe allí donde la Iglesia católica padece discriminación, opresión y persecución. También ayudan a la formación de seminaristas, agentes de pastoral, y catequistas en territorios marcados por la pobreza.
Hemos de agradecer a Ayuda a la Iglesia Necesitada el trabajo que realizan en favor de las iglesias necesitadas y el que cada dos años ofrezca estos datos, muchos de ellos desconocidos, para que todos tomemos conciencia de la necesidad de defender este derecho fundamental de la persona, que es la libertad religiosa, y al mismo tiempo podamos ayudar, también con nuestra aportación económica, a esas iglesias donde los cristianos son obligados al silencio y muchas ve- ces pierden la vida por el simple hecho de manifestar sus creencias.
Oremos para que en esta Navidad las minorías cristianas de muchos países no sufran violencia y persecución, como ha sucedido en años pasados. Oremos también para que en esos países en los que no los que no hay plena libertad religiosa, nuestros hermanos en la profesión de la misma fe en el Dios hecho hombre, puedan celebrar con alegría el Nacimiento de Cristo.
Vuestro pastor y hermano
Fr. José Rodríguez Carballo, ofm
Arzobispo de Mérida-Badajoz

