Participó José María Calderón, director de OMP en España

El pasado fin de semana se celebraban en el Seminario de Badajoz las Jornadas Interdiocesanas de Reflexión y Animación Misionera, a las que estaban convocados agentes de pastoral, catequistas, religiosas y religiosos, laicos, sacerdotes, etc.
Según el delegado episcopal para la Cooperación Misionera, Federico Grajera, “hemos vivido un día y medio de pasión y de recargar pilas por la misión ad gentes, y por nuestra renovación misionera y evangelizadora, también entre nosotros. Esto iba dirigido o destinado para los que evangelizan a los de lejos, y a los de cerca”.
Desde que padecimos el covid’19, pretender una respuesta masiva, se vuelve más que imposible; pero los que han participado llevan aumentados su deseos de salir, de llegar con el Evangelio de Jesús y su presencia salvadora, hasta los confines de la tierra…
En el encuentro se presentó la campaña del DOMUND, cuyo lema de este año es: “Seréis mis testigos”… con el que se quiere recordar aquello que decía san Pablo VI, que se necesitan más a los testigos que a los maestros. Y si se escuchan a los maestros, será porque se presenten como testigos que contagien su experiencia y lo que han vivido. Ser testigos implica colaborar con un donativo, con un aporte de nuestro tiempo y con una entrega de por vida, para que Jesús y su mensaje lleguen hasta los confines de la Tierra.
“Nos han ayudado -destaca Grajera- viniendo desde Madrid, los compañeros de la nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP). Hemos contado con Justo Amado y con José María Calderón, director nacional de OMP de España. Ellos han alentado a los ‘Animadores Misioneros’ que han podido hacerse presentes. Muchas dificultades y otras responsabilidades, convierten las convocatorias y las traducen en respuestas que te llevan a pensar eso que dice el Evangelio: ‘la mies es mucha y los obreros son pocos’”.
Desde la delegación episcopal para la Cooperación Misionera piden que en este DOMUND, el día 23 de octubre, no olvidemos que todos podemos ser misioneros y que si la Iglesia no es misionera dejará de ser la Iglesia de Jesús, la que el Señor fundó.
