Pequeñas acciones con las que financiar proyectos y concienciar a la sociedad

El Taller de Mujer, que coordina Cáritas Parroquia de Monesterio, para el acompañamiento de mujeres de la localidad, montó un puesto de venta el pasado 21 de agosto en el tradicional mercadillo de los miércoles, con la intención de recaudar fondos para colaborar en un proyecto de agricultura sostenible en Mozambique, que apadrinan todas las Cáritas parroquiales de la diócesis de Mérida-Badajoz, a través de la campaña «Muévete por África».
Miguel Ángel García Encinas, párroco y presidente de Cáritas en la localidad, ha explicado que este proyecto tiene como destinatarias a “más de 300 familias de Mozambique”, que pertenecen a “siete comunidades distintas”. La finalidad no es otra, que “mejorar el fortalecimiento económico y social” de esa región africana, elegida, “ante las necesidades detectadas por la propia Cáritas Mozambique”. El proyecto, “diseñado para su ejecución a medio plazo”; contempla la construcción de pozos con los que regar huertos para el abastecimiento alimentario de la población.
Tómbola verde
Con el objetivo de recaudar fondos con los que cooperar con esta iniciativa, un grupo de voluntarias de Cáritas ideó una “tómbola verde”, mediante la simulación de un huerto solidario sembrado de lechugas elaboradas con papel, sobre un pallet de madera. Quien quiso colaborar, lo hizo aportando un euro, con el que adquirir una de estas lechugas, en cuyo interior se incluía un premio, en forma de los diferentes productos elaborados a lo largo del año por el Taller de Mujer. Basi Torres, una de las voluntarias de este proyecto, ha querido “agradecer” la “generosa contribución de quienes colaboraron con esta actividad”, cuya recaudación, “se sumará a la conseguida por el resto de Cáritas parroquiales de la diócesis”, para esta misma finalidad. También han destacado las “facilidades” encontradas, tanto por parte del Ayuntamiento, como de los propios vendedores ambulantes, con quienes compartieron una “divertida y solidaria” mañana de mercadillo.
Rafael Molina

