
El jueves 28 de marzo, como ya es habitual cada último jueves de mes, Cáritas diocesana organizó un círculo de silencio en la plaza San Francisco de Badajoz. En esta ocasión, pusieron la mirada en la importancia de la mujer en la sociedad actual, denunciando que actualmente la pobreza tiene rostro de mujer y son más vulnerables a la pobreza extrema y tienen menor acceso al mercado laboral.
En el acto, al que asistieron más de 150 personas, la mayoría de ellas vinculadas a las parroquias y Cáritas pero también de otras asociaciones y entidades a las que se había invitado, consistió en la lectura de un manifiesto, en el que se pide impulsar la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en todos los órdenes de la vida; erradicar la lacra de la violencia de genero; suprimir el sexismo en la publicidad y los medios de comunicación; favorecer la participación de la mujer en todos los ámbitos y poner fin a las situaciones de pobreza que, tras años de dedicación a los trabajos de hogar y a la familia, sufren muchas mujeres mayores.

El acto finalizó con un gesto: en el centro del círculo había la silueta de un rostro de mujer donde iban pegadas trenzas (significado de unión de historias, de mujeres que luchan….), en ese momento los participantes escribieron en unas tiras de papel cómo imaginan un mundo en el que
fuera posible una situación real de igualdad y no hubiera pobreza en las mujeres. Esas tiras se fueron grapando en las trenzas que había en la silueta.

