Parroquias y arciprestazgos también celebraron vísperas de esta solemnidad

El pasado sábado 7 de junio, el santuario diocesano de Chandavila, en La Codosera, acogía la Vigilia diocesana de Pentecostés, organizada por la Delegación episcopal para el Laicado y el arciprestazgo de Alburquerque, que contó con la presencia del Arzobispo de Mérida-Badajoz, sacerdotes y numerosos fieles llegados de distintos puntos de la diócesis. El acto, en la explanada del santuario, comenzó con el testimonio de dos laicos: Julieta de No Vázquez habló sobre su experiencia de fe vivida en la Acción Católica y Francisco Javier Pajuelo Lebrato, desde el Apostolado Seglar. Ellos hablaron de una fe encarnada, de entrega sencilla y silenciosa, que invitaba a vivir el Evangelio con valentía y alegría.

A continuación, D. José Rodríguez Carballo presidía la Eucaristía. En su homilía, el Arzobispo afirmó que «La Iglesia se hizo, se hace y se hará por la acción del Paráclito. Nuestra tarea no es otra que dejarnos guiar por Él. Por eso no caben ni las inhibiciones ni la vanagloria […] Abrámonos a su acción, acojamos sus dones: el don de sabiduría, inteligencia y consejo, el don de piedad, ciencia, temor de Dios y el don de la fortaleza». Además, indicó que «Es la hora de la Iglesia, de una Iglesia en salida», «en la que todos somos necesarios», «es la hora de los testigos» y de «los profetas de esperanza». D. José Rodríguez invitó a pensar en «los santos de la puerta de al lado» y dio «gracias al Señor por estos cristianos que viven una santidad oculta, dando testimonio valiente de su fe». (HOMILÍA COMPLETA)




Vigilia arciprestazgo San Juan de Ribera (Badajoz)
Además de la Vigilia Diocesana, han sido muchas las vigilias celebradas en las parroquias y arciprestazgos de nuestra archidiócesis.
Un centenar de personas participaron en la Vigilia de Pentecostés del arciprestazgo de San Juan de Ribera, en Badajoz. Esta celebración se llevó a cabo en diferentes espacios del Cerro de Reyes:
comenzaron con el Rito de la luz en la esquina trasera del colegio Pastor Sito, desde allí realizaron una breve peregrinación hasta la plaza justo detrás de la parroquia Jesús Obrero, donde se llevó a cabo el Rito del perdón, posteriormente entraron en el templo para continuar con la celebración de la vigilia, en la que cada parroquia tuvo la oportunidad de realizar el eco de la palabra, así como una ofrenda de cómo son signos de esperanza en sus comunidades.
Al término de la celebración, en la plaza detrás de la parroquia, hubo un momento de intercambiar experiencias y dejaron constancia de sus deseos de esperanza en un gran mural-puzzle, sobre el cartel del Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar de la Conferencia Episcopal Española.






