Encomendó la ciudad a San Juan y pidió a la corporación que tenga en cuenta a los más pobres
El arzobispo de Mérida-Badajoz, monseñor Celso Morga, ha presidido la misa del día de san Juan en la Catedral Metropolitana, concelebrada por una veintena de sacerdotes y cantada por el coro catedralicio.
A la eucaristía asistieron numerosas autoridades en mayor número que en años anteriores: autoridades locales, presididas por el Alcalde, Ignacio Grajera, autoridades militares y de otros ámbitos, como el judicial. La Primera Lectura fue leída por una de las nuevas concejalas: Mariema del Carmen Seck Moreno.
Alcalde y corporación, trabajad por los más necesitados
En su homilía don Celso destacó la importancia que tiene san Juan en la Historia de la Salvación. Recordó que nos enseña “humildad, es maestro de humildad, nos enseña a reconocer a Jesús y anteponerlo a todo: ´no soy digno de desatarle la correa de las sandalias´… Nos enseña también simplicidad, pobreza, autenticidad, honradez transparencia”. Al hilo de esto, don Celso se dirigió al alcalde. “Querido Ignacio y miembros de la corporación municipal –dijo- estáis estrenando vuestro mandato a favor de Badajoz, tened presente este ejemplo de san Juan, es muy importante que gestionéis bien los dineros públicos, con suma honestidad. Sed auténticos, sed honrados, gestionad esos dineros y medios para el bien común de la ciudad, sobre todo mirando a los más necesitados. Buscad siempre la justicia social”.
Don Celso terminó encomendando la ciudad de Badajoz a san Juan Bautista.


