
El Arzobispo de Mérida-Badajoz, Monseñor Celso Morga Iruzubieta, presidió en la mañana del domingo 23 de junio la Santa Misa en la catedral de Badajoz, abarrotada de fieles, en la solemnidad del Corpus y la procesión que recorrió las calles del centro tras la Eucaristía.
La eucaristía fue concelebrada por una veintena de sacerdotes y a ella asistían autoridades civiles, presididas por el alcalde de la ciudad, militares, de la Guardia Civil y de la Policía Nacional al más alto nivel.

En su homilía don Celso recordó cómo la eucaristía “comenzó a conservarse para la comunión de los fieles que no podían asistir a la celebración, como los enfermos y los imposibilitados. Y si se podía conservar, ¿cómo no adorar?, ¿cómo no acompañar a Jesús, realmente presente?”. (Escuchar la homilía AQUÍ)
Tras la Eucaristía, que este año se celebraba por la mañana al coincidir con la feria de San Juan, daba comienzo la procesión del Corpus, a la que se sumaban los niños de Primera Comunión, que habían participado en la Misa celebrada para ellos en la parroquia de San Juan Bautista.
La procesión también cambiaba este año su recorrido, al adentrarse por las calles del casco antiguo. Al finalizar don Celso saludaba una a una a todas las autoridades presentes y a los niños de Primera Comunión, muchos de los cuáles se fotografiaron con él.

