Se trata de sor Ángela Cecilia de la Eucaristía Taco Castro y sor Clara Emilia de la Niña María Guillén Salcedo

El pasado 25 de marzo la comunidad de la orden de clarisas del monasterio de Ntra. Sra. de la Merced, en Badajoz, celebraba los 25 años de Profesión Religiosa de las hermanas Sor Ángela Cecilia de la Eucaristía Taco Castro y Sor Clara Emilia de la Niña María Guillen Salcedo, con una Eucaristía en el templo del convento presidida Manuel Santos Durán, y concelebrada por Pedro Losada Domínguez, Francisco José Trabadela Gómez, capellán de la comunidad, y David Martínez Gutiérrez.
Después de la proclamación del Evangelio, las hermanas sor Ángela y sor Clara hicieron la petición de la renovación de los votos.
A continuación, en la homilía, Manuel Santos fue detallando la riqueza de la vida consagrada y afirmó que «es una gracia de Dios que viváis en la clausura, viviendo solo para Dios». Además, les recordó las palabras del papa Francisco para que no vivan la mundanidad, no dejándose llevar del orgullo, la vanidad, la soberbia y de aparentar ante los ojos de los demás… Y que a semejanza de su esposo sepan reproducir en sus vidas el anonadamiento de Cristo. Para finalizar, Manuel Santos dio gracias al Señor, por el don de su elección, y les animo en esta nueva andadura, a que vivan con Francisco y Clara de Asís, descubriendo la belleza de vivir el Santo Evangelio sin glosa, como lo vieron ellos.
A continuación, dio comienzo el rito de la Renovación de la Profesión, donde las dos hermanas, acercándose al altar y poniéndose de rodillas, en presencia de la comunidad cristiana allí presente, gozosas renovaron su consagración al Señor. Al finalizar la fórmula les impusieron una preciosa corona de flores, como signo de esposas de Cristo. Prosiguió Manuel Santos dando la bendición a las hermanas que celebran el jubileo.
En el ofertorio las dos hermanas ofrecieron el pan y el vino y, nuevamente, sus vidas. También la Regla, que es la médula del Evangelio, que con la observancia de la misma, se han santificado tantas clarisas. Un centro de flores, representando a todos los familiares de la dos hermanas, y, por último, sus alianzas, símbolo de amor, que han expresado con la renovación de los votos.
La celebración estuvo acompañada por el coro de las monjas, dirigido, al órgano, por el sacerdote emérito Francisco Barroso, canónigo Emérito de la Catedral de Badajoz y organista de la misma.
Las hermanas contaron en este día con la presencia de algunos familiares y también amistades de la comunidad, junto con la representación de hermanas de los Monasterios de Santa Ana, de Badajoz, y de Santa Mª de Jesús, en Sevilla.
Al terminar la Santa Misa, Manuel Santos, en nombre de las hermanas jubilares, dio las gracias públicamente, en nombre de ellas, manifestando que el Señor ha obrado con generosidad en estos 25 años de consagración.
Después de la bendición solemne, D. Manuel leyó y entregó a las hermanas la bendición Papal del papa Francisco.
A continuación, se compartió en el locutorio, una comida fraterna.
Sor Ángela Cecilia de la Eucaristía Taco Castro y Sor Clara Emilia de la Niña María Guillen Salcedo son de Perú, donde se consagraron, y desde hace muchos años forman parte de esta fraternidad, que solicitó ayuda al monasterio de origen, que estaba floreciente en vocaciones.
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