Don Celso Morga presidió la Eucaristía el día de los Difuntos en el cementerio viejo de Badajoz. En la homilía se refería a la disposición del ser humano ante la muerte, que debe ser aceptada como un paso a la vida que no acaba, y así asumirla, o tratar de hacerlo, aceptando la voluntad de Dios.
La Eucaristía fue concelebrada, entre otros sacerdotes, por el Párroco de la Parroquia del Espíritu Santo, Valeriano Domínguez, en cuya circunscripción se encuentra el cementerio viejo de Badajoz.
El Arzobispo presidió la Eucaristía en el cementerio viejo de Badajoz

