El sábado llegaron las cenizas de Afra Brígido, una de las videntes
En la mañana de este viernes 27 de mayo, el obispo de Coria-Cáceres, D. Jesús Pulido, clausuraba el Año Jubilar del Santuario de Chandavila, en el día que se cumplen 77 años de las apariciones marianas que tuvieron lugar en este paraje de La Codosera, cercano a Portugal, a dos niñas.
D. Jesús Pulido presidió la Eucaristía, concelebrada por numerosos sacerdotes. En su homilía afirmó que «las apariciones de María son muestra de que nuestra Madre no nos abandona nunca y fortalecen la evangelización». Además, el obispo de Coria-Cáceres se refirió a las espadas que se clavan en el corazón de la Virgen hoy: los nuevos Herodes que acaban con la vida de inocentes antes de nacer, los inmigrantes, los ancianos abandonados…
Mons. Pulido también recordó lo acontecido en Chandavila en 1945 y se mostró contento de poder estar y conocer este santuario mariano.
Como ya es tradicional en este lugar, cada 27 de mayo es dedicado a los enfermos, que durante la Eucaristía han recibido el sacramento de la Unción de Enfermos.
Antes de la celebración de la Eucaristía, la jornada había comenzado con una procesión por los alrededores del santuario acompañada por enfermos y personas mayores, en la que participaba la Hospitalidad de Lourdes en la archidiócesis.
Cenizas de Afra Brígido en Chandavila
Ya el sábado llegaban a Chandavila las cenizas de Afra Brígido Blanco, la vidente estigmatizada con las llagas de Cristo en manos, pies y costado. Fueron recibidas a la entrada de la explanada y trasladas en procesión al santuario con una parada en la capilla de las apariciones, donde se rezó una oración.
Tras la Santa Misa las cenizas fueron depositadas en la cripta donde ya reposan los restos de Jenaro Lázaro Gumiel, el escultor de la Virgen, y donde se espera que reposen un día las de la primera vidente, Marcelina Barroso, que aún vive.
Al término de la Eucaristía fueron expuestos algunos utensilios de Afra, donados al santuario, como una cruz que ella usó, un trozo de madera del castaño donde tuvieron lugar las apariciones en el año 1945, numerosas cartas postales que forman parte del epistolario de la vidente, y varias vendas de las que usaba para cubrirse las heridas de sus manos, pies y costado.
Antonio Rodríguez, tesorero de la cofradía, anunció que próximamente verá la luz un libro sobre la vida de Afra.
El Año Jubilar se inauguró en 2020
El Año Jubilar debería haber terminado hace un año, pero la Santa Sede lo prorrogó otro año más a petición de don Celso debido a la pandemia. Han sido dos años de gracias espirituales para todos los que han venido en los que se ha notado un aumento notable de afluencia de fieles. “Han sido miles de fieles los que han llegado de todos los rincones de la diócesis y de muchos puntos de España, de Portugal -destaca José Lucio, presidente de la cofradía-. También han venido miembros de muchas congregaciones religiosas, movimientos apostólicos en peregrinaciones organizadas… Se ha retransmitido la santa misa desde 13TV y desde La 2 de TVE, tuvimos la visita de la Virgen Peregrina procedente de Turquía, que visitó los principales santuarios marianos españoles y se han llevado a cabo encuentros diocesanos como la Canción Misionera”.
José Lucio afirma que “ha venido mucha gente que no conocía Chandavila ni la historia de las apariciones y eso ha sido muy importante para la promoción del santuario, pero sobre todo en el terreno de la evangelización, que es, al final de cuentas, lo que nos mueve”
Esa afluencia se ve muy favorecida por el trabajo de la cofradía, que recibe a los grupos de peregrinos que llegan, los acompañan en la oración, hacen de guías. Eso es de agradecer y ayuda a los peregrinos y visitantes. “Lo hacemos juntamente con el párroco -destaca José Lucio-. Nos comunican las peregrinaciones que van a llegar y nosotros estamos allí para recibirlos y atenderlos. Normalmente hacen el viacrucis y celebran la eucaristía”.
VÍDEO: ¿Qué ocurrió en Chandavila?



