El pasado 29 de enero, con presencia del arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. Celso Morga, la consejera de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura, Leire Iglesias, y el alcalde de Olivenza, Manuel José González Andrade, se procedió a la Inauguración de la restauración del retablo mayor del templo de Santa María del Castillo, realizada de acuerdo al «Convenio de colaboración firmado entre la Junta de Extremadura y las diócesis extremeñas para la conservación y revalorización del Patrimonio Cultural de la Iglesia». Al acto asistieron también el párroco de Olivenza, Francisco J. Romero, el director del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Dirección General de Patrimonio, Javier Cano, y el delegado episcopal para el Patrimonio Cultural, Agustín Velázquez.
El retablo de Santa María es una buena muestra barroca dentro del estilo nacional de la época de Juan V de Portugal. Se caracteriza esencialmente por sugerir el aspecto arquitectónico de una fachada románica en un arco abocinado; es un retablo camarín que responde al tipo conocido como eucarístico, expositor o retablo sacramenta, cuya función transcendental es la exaltación de la Eucaristía. Se concibe como un gran arco de comunicación con el camarín.
En una primera intervención se restauró el camarín del retablo mayor. En dicha intervención se hizo una limpieza del mismo, fijación de capas y dorado sobre la madera y se restauraron los plafones y molduras que se encontraban en mal estado en la zona de las bóvedas. A continuación, se procedió a la restauración de los cuadros situados a ambos lados del presbiterio: la Adoración de los pastores, en el lado del Evangelio, y la Presentación del Niño en el Templo, en el lado de la Epístola; así como de los paneles de azulejos y de las seis esculturas policromadas. Todos estos elementos has sido limpiados, los cuadros han sido tensados, reconstrucción de piezas estructurales y protección final de todo el conjunto con un barniz.

