D. Celso Morga presidió la vigilia en la Catedral de Badajoz. Se celebró otra en la Concatedral de Mérida
Monseñor Celso Morga presidió el viernes 23 de octubre en la Catedral de Badajoz una Vigilia de oración por la paz y los refugiados. La Vigilia comenzaba con la lectura del Evangelio de san Mateo (25,31-46) en el que se relata el Juicio Final, el tema con el que arrancó la homilía de don Celso, que se refirió al amor que Dios nos pide que ofrezcamos a todos lo que nos rodean. El Arzobispo de Mérida-Badajoz afirmó que las causas de los conflictos son muchas y muy diversas: sociales, económicas, geopolíticas, étnicas y, por desgracia, también religiosas, lo cual es muy grave, ya que no se puede utilizar el nombre de Dios para alimentar el odio y la guerra. Posteriormente, se refirió al conflicto sirio, que está siendo la causa de la huida de tanta gente. “En este conflicto –dijo- se entremezclan muchos intereses”, y la respuesta de la Unión Europea, “reconociendo que las soluciones no son fáciles, no está siendo ni rápida ni generosa”. En este sentido, se preguntó por cuál debe ser nuestra respuesta como cristianos, a lo que respondió que no debe ser otra que la evangélica. “No se trata de buenismo ni de ingenuidad” y citando al papa Francisco pidió saber leer estos signos de los tiempos. Por último,
pidió acoger respetando y no etiquetar a los musulmanes, porque ello será allanar el terreno a los radicalismos.
Posteriormente, se daba lectura a un extenso manifiesto elaborado desde la Archidiócesis en torno a la acogida de los refugiados (puede leerse íntegramente en la página http://iglesiaenacogida.wix.com/iglesiaenacogida, que aparece enlazada también desde esta web diocesana).
Un grupo de inmigrantes procedentes de distintos países del mundo realizaban las preces, que daban paso a la exposición del Santísimo, con la que terminaba la Vigilia.
Paralelamente, se celebraba otra vigilia en la Concatedral de Mérida presidida por el Vicario de Mérida y Tierra de Barros, Francisco Sayago.

