El jueves 22 de noviembre se ha celebrado una misa en la capilla de la universidad por los familiares difuntos de la comunidad universitaria, con mención especial de los fallecidos en el último año.
La ceremonia ha sido oficiada por D. Mateo Blanco, vicario general, que, además, fue Delegado Episcopal para la Pastoral Universitaria en los comienzos de este servicio y profesor durante muchos años en la actual Facultad de Educación. En palabras suyas, este es un acto de esperanza en la resurrección, a la vez que es una forma de hacer presente a Dios en la universidad, en este caso, en las situaciones de dolor.
Esta eucaristía, que cada año se celebra en el mes de noviembre, congrega a muchos universitarios.

