Los seminaristas menores y en familia de nuestra archidiócesis están viviendo un verano muy completo, repleto de actividades.
Por un lado, han realizado el Camino de Santiago, conjuntamente con el Colegio Diocesano «San Atón». En total, han participado 60 personas entre alumnos, familiares y seminaristas menores, acompañados por el sacerdote Kiko Orán, formador del Seminario Menor y Capellán del colegio diocesano. Durante el camino han descubierto a un Dios que sana y han buscado qué flechas guían su vida diaria, qué «medicamento» interior necesitan para sanar la ceguera, cojera,… que impiden ver con los ojos de Dios y vivir peregrinando desde la fe.


Por otro lado, algunos de los seminaristas menores y en familia, acompañados por familiares y por otros voluntarios, han participado en la peregrinación diocesana que cada año organiza la Hospitalidad de Lourdes de Mérida-Badajoz hasta este santuario francés, junto a personas enfermas y con otras capacidades. Como explica Kiko Orán, «allí han podido tocar la enfermedad y crecer en la atención del que sufre».





También como actividad de verano, nuestros seminaristas menores y en familia participaron en una convivencia del grupo de jóvenes del Colegio Diocesano «San Atón», que tuvo lugar en las instalaciones del Seminario. La treintena de participantes reflexionaron sobre el sentido de nuestra vida y trabajaron cómo ser testigos de Dios en el mundo, avivados por la fe, acompañados por la hermana Mar Camargo, ecr, el Formador del Seminario Menor y algún profesor del centro educativo.


A principios del mes de julio el Seminario Diocesano celebró una convivencia vocacional que tuvo lugar en San Vicente de Alcántara y en el Santuario de Chandavila. Además, los chicos pudieron refrescarse del intenso calor de esos días en las piscinas naturales de La Codosera.

Nuestro Seminario Menor cuenta con dos forma de acompañar a los jóvenes en su discernimiento vocacional: por un lado, están los seminaristas menores internos, que residen en el Seminario de Badajoz y realizan sus estudios en el Colegio Diocesano «San Atón», y, por otro lado, los seminaristas menores en familia, que viven con sus familias y varios fines de semana al mes se trasladan al Seminario para compartir vivencia con los seminaristas internos y ser acompañados en su discernimiento vocacional.

