Al acto asistió D. Celso Morga

El doctor Francisco Javier Heras Mora presentaba el pasado miércoles 29 de noviembre en el Salón de Actos del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida su libro titulado La Domus de la “Puerta de la Villa” y la primitiva comunidad cristiana de Mérida, dentro la colección de los Cuadernos Emeritenses (nº. 50), que coordina Agustín Velázquez Jiménez (por otro lado, Delegado episcopal para el Patrimonio). Al acto, junto a autoridades de la Junta de Extremadura y del Ayuntamiento de Mérida, asistió nuestro arzobispo, D. Celso Morga Irizubieta.
La propuesta del doctor Heras Mora adquiere una extraordinaria significación desde el campo de la arqueología, la historia y el conocimiento del cristianismo primitivo pues abre la puerta a la Mérida de los siglos III-IV y por tanto a un entorno geográfico cercano para que esta “domus de la Puerta de la Villa” se convierta en un ejemplo magnífico de esas casas de los primeros cristianos transformadas en lugares de reunión (domus eclesiae), cuando aún no existían oratorios ni tampoco iglesias.

El trabajo de Javier Heras pone de manifiesto que estamos ante un documento histórico y arqueológico que es ejemplo de la existencia, organización y dimensión del cristianismo en la Mérida romana de finales del siglo III y principios del siglo IV, siendo quizá el testimonio arquitectónico más antiguo del cristianismo del mediterráneo occidental.
El autor destacó igualmente y de manera especial, las importantes connotaciones sentimentales y religiosas que merecen la pena preservar y difundir, de manera que estos testimonios demuestras que, ya fuera por natural desconfianza o recelo de la comunidad cristiana de Mérida temerosa de una reversión en la política de tolerancia ya en el siglo IV, dicha población se movió con discreción, utilizando estos espacios para ser lugares de reuniones de culto.

Significativo es el llamado crismón pascual que como en palabras de D. Celso Morga, encargado de clausurar el acto, «es uno de los mejores conservados junto a los restos de cerámica aparecidos que formaron parte de los actos de culto». El Arzobispo de Mérida-Badajoz destacó igualmente la importante labor del Museo, la Asociación Amigos de Museo y la Fundación de Estudios Romanos.

Más de cuatrocientas páginas que nos sirven para avanzar en el conocimiento de las casas de los cristianos en esta época donde se analizan aspectos generales de la liturgia primitiva y su respectiva arquitectura o el conocimiento de la misma arqueología en torno a los domus eclesiae, entendiendo así el primitivo cristianismo emeritense desde los documentos arqueológicos. Excepcional la obra y el trabajo en este aspecto del doctor Francisco Javier Heras Mora.
Pablo Iglesias Aunión
Profesor de Historia del Cristianismo en Extremadura
Instituto Superior de Ciencias Religiosas “Santa María de Guadalupe”

