
Esta mañana han tomado posesión en el salón de actos del Arzobispado, en Badajoz, los tres nuevos vicarios: el vicario general, Francisco Maya Maya en sustitución de Mateo Blanco Cotano; el vicario judicial, Marceliano Guerrero Montero en sustitución de Julián García Franganillo; y el vicario de la vicaría de San Pedro de Alcántara, José Juan López Zambrano.
El acto comenzaba a las 11:30 h. con la lectura de los nombramientos por parte del secretario general-canciller de la archidiócesis, Carlos Torres, y la promesa de cada uno. Posteriormente los tres vicarios realizaban la profesión de fe.

El vicario general saliente, Mateo Blanco tomaba la palabra para agradecer a don Celso la confianza que ha puesto en él durante estos años y resaltaba la unidad, el trabajo y el cariño de todos los viarios durante los cinco años que ha permanecido en su cargo. También agradeció la tarea de la curia, “una familia numerosa” –dijo. Don Mateo señaló que ha trabajado toda su vida por las cosas de Dios y que ahora se retira para estar más cerca “del Dios de las cosas”, para ese encuentro definitivo con el Señor.
El nuevo vicario general comenzó recordando a delegado episcopal para el clero, Manuel Calvino, que se encuentra muy grave en el hospital. Sus palabras también fueron de agradecimiento a don Celso por su confianza y a su predecesor por su humildad y austeridad “que ha mamado en su familia”, y “por su carácter y talante alegre”.
Por su parte, don Celso Morga, que cerró al acto, destacó el servicio prestado por Blanco Cotano y subrayó su carácter y su entrega. Sobre el nuevo vicario general resaltó “su experiencia, fue vicario ya con don Antonio y conoce la diócesis como muy pocos, tiene una experiencia muy larga de servicio a la diócesis, por su dedicación y por su atención a los pobres y a las personas que pasan necesidad”.
El acto finalizó con el rezo del Angelus, donde se pidió especialmente por don Manuel Calvino.

