
El pasado sábado, 29 de octubre, el Seminario diocesano vivió un día bonito y esperanzador por la admisión como candidatos a órdenes de Javier, Iván, Carlos y Alejandro y la institución como acólito de Kevin. Ellos, junto a Diego y Manuel, forman nuestro Seminario Mayor.
La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga, y concelebrada por una veintena de sacerdotes. A ella asistieron los seminaristas menores y fieles de las distintas parroquias de origen y de trabajo pastoral de los seminaristas, que quisieron acompañar a estos jóvenes.

Esta ceremonia se inscribe en la vida de los seminaristas como pasos en su camino hacia el sacerdocio. La Admisión es un rito que se realiza con la finalidad de manifestar el propósito y deseo de quienes se prepararan para el Ministerio de ser aceptados entre los candidatos a las sagradas órdenes.
Por otro lado, la misión del acólito es colaborar con el presbítero o el diácono en la misa y en otras celebraciones de la liturgia.
En la homilía, D. Celso Morga insistió en la vida de fidelidad del llamado a Jesucristo, siempre y en todo momento, y en la gratitud al Señor por la vocación.
Desde el Seminario diocesano se invita a todos los fieles de la diócesis a seguir orando cada día para que el Dueño de la mies que mande obreros a su mies.
David Martínez

