Se ha presentado su Memoria anual con motivo del Día de la Iglesia Diocesana

Este jueves se ha presentado en rueda de prensa el Día de la Iglesia Diocesana, que celebramos el 6 de noviembre bajo el lema “Gracias por tanto”.
Este año la jornada se centra en el agradecimiento por la implicación de los fieles en la vida de sus comunidades a todos los niveles: su trabajo, su oración y su ayuda económica, como indicó D. Celso Morga en su intervención que abría esta rueda de prensa. Además recordó que todos los medios económicos van destinados «a los fines para los que se recauda, que son principalmente: sostenimiento del clero, el culto y los pobres».
El pastor diocesano recalcó que existe «una plena transparencia en la utilización de los bienes que tenemos» y a qué se destina cada uno de los fondos.
En ese sentido, la Iglesia en Mérida-Badajoz aprovecha esta jornada para dar a conocer los datos de su memoria anual, en esta ocasión del año 2021, que se recogen de forma breve en el folleto «Nuestra Iglesia», que ya está disponible en las parroquias de nuestra diócesis y que puede descargarse AQUÍ.
Testimonios

En esta rueda de prensa se escucharon varios testimonios de personas implicadas en la vida de la diócesis, como es el caso de Manuela Durán, que con 80 años es voluntaria de la Pastoral Penitencia y que acompaña a los presos, con mucho cariño y atención, para que sepan que «no están solos y que la Iglesia está con ellos». Actualmente, en la Pastoral Penitencia hay 13 voluntarios que se dedican a la atención religiosa y socio-caritativa de los presos.

También tomó la palabra José María Pérez, voluntario coordinador del Centro Escucha San Camilo-Guadalupe, en Badajoz, donde desde hace 8 años atienden a personas con conflictos: rupturas, crisis existenciales, duelos… Además, se están encargando de la formación en la escucha de distintos grupos de distinta índole en nuestra diócesis.

Por otro lado, Francisco Lázaro, coordinador voluntario de los Desayunos solidarios de la Hermandad de la Soledad Coronada, en Badajoz, quien afirmó que «la labor caritativa es fundamental en las hermandades y cofradías». Hace tres años comenzaron con este proyecto dando 10-12 desayunos diarios a familias y personas sin recursos económicos, así como a personas sin hogar. Actualmente, reparten 45-50 desayunos diarios, llegando a dar hasta 70 desayunos cada día.

Por último, se escuchó el testimonio de Agustín Abela, beneficiario de la labor de la Iglesia y que se encuentra actualmente acogido en el Centro Hermano, de Cáritas Diocesana, de cuya institución afirma que «te tratan con un cariño especial». Agustín, según ha contado, empezó pronto en la droga y estuvo en prisión, ahora comparte su día a día con personas de muchas nacionalidades en este centro para personas sin hogar que está en Badajoz. Ha invitado a todo el que lo necesite «a pedir ayuda para poder salir adelante, porque de esto se sale» y aconseja que «pidáis ayuda a la Iglesia».
Memoria de la Archidiócesis de 2021

La archidiócesis de Mérida-Badajoz cuenta con 240 sacerdotes y 204 parroquias. El número de misioneros es de 49, contamos con 13 monasterios y 497 religiosos y religiosas. El número de catequistas es de 2.140, que imparten catequesis a casi 16.000 niños y jóvenes.
La diócesis cuenta con 36 centros sociales y asistenciales que, el año pasado, atendieron a 17.307 personas. Entre ellas encontramos personas mayores, enfermos crónicos y con otras capacidades, inmigrantes, mujeres acompañadas en centros de promoción de la mujer, comedores sociales etc.
La labor de esta iglesia particular va más allá de nuestras fronteras. Manos Unidas desarrolló el año pasado 15 proyectos en 7 países y el Fondo Diocesano de Solidaridad financió 8 proyectos en 7 países.
En el apartado de la educación y la cultura, en nuestra archidiócesis hay 26 centros educativos católicos y un centro de estudios superiores universitarios. Existen aulas de apoyo escolar, talleres de alfabetización, varios museos, entre ellos el Museo de la Catedral o diversas publicaciones que llegan más allá de nuestras fronteras diocesanas y nacionales.
Desde que estalló la guerra en Ucrania, con la ocupación rusa, la archidiócesis fue consciente de que habría muchos civiles que saldrían huyendo del conflicto.
A través de Cáritas diocesana, con la colaboración del Grupo Preving, se han acogido 31 refugiados, 14 mujeres y 17 menores. Por otro lado, las Hermanas Hospitalarias, en colaboración con los Hermanos de San Juan de Dios, acogían a otros 30 refugiados en su edifico de la calle Menacho de Badajoz.
Toda esta labor es posible gracias al compromiso de los bautizados, que ponen su tiempo, oración y aportación económica al servicio de la Iglesia local que se materializa en las parroquias.

