El sacerdote se encuentra en la Residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en Badajoz

El sacerdote emérito Tobías Medina Cledón, de 86 años de edad, recibió este jueves la Medalla de Plata de Almendralejo, concedida por unanimidad de la corporación municipal a finales del pasado mes de mayo. El encargado de entregársela fue el alcalde almendralejense, José García Lobato, en un acto desarrollado en la Residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Badajoz, donde reside este sacerdote, que ejerció su ministerio en la capital de Tierra de Barros durante 30 años. En ese tiempo fue párroco en la Purificación y rector del santuario de la Virgen de la Piedad, donde, entre otras muchas cosas, creó el Museo Devocional. También colaboró con diferentes medios de comunicación y publicó varios libros, por lo que dejó una importante huella en el terreno cultural.
En su discurso, García Lobato destacó, además del trabajo pastoral del homenajeado, todo lo que este sacerdote ha realizado por Almendralejo en muchas facetas, por lo que mostró el agradecimiento de los almendralejenses.
Por su parte, Tobías Medina agradeció a todos la preocupación y la oración durante su reciente enfermedad y aseguró que “esta Medalla me une más a Almendralejo” y que “cuando suceda lo que tiene que suceder, la Medalla se quede a los pies de la Virgen de la Piedad”. El sacerdote afirmó que este homenaje no se lo queda él “porque hay muchos compañeros sacerdotes que han hecho más que yo. Es la Iglesia la que nos llama a servir, a estar cerca del pueblo”. Finalizó su intervención pidiendo para todos la bendición y la protección de la Virgen de la Piedad.
El Vicario de la ciudad de Badajoz, Francisco Maya, felicitó al homenajeado en nombre del Arzobispo, que no pudo asistir al acto por encontrarse fuera, y alabó la entrega de don Tobías, que se ha desgastado en su labor pastoral durante toda la vida y que sigue entregándola, ahora desde la cruz de la enfermedad. También agradeció a la comunidad de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados el trabajo y la acogida que siempre dispensa a los sacerdotes.
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