
El 2 de enero de 1817 Marcelino Champagnat abría la puerta de la primera comunidad marista en una sencilla casita de La Valla, en Francia. Dos muchachos, Juan Bautista y Juan María, fueron los primeros. El lunes se cumplían 200 años del nacimiento de esta institución.
Los maristas son hermanos consagrados a Dios, que siguen a Jesús al estilo de María, que viven en comunidad y que se dedican especialmente a la educación de los niños y de los jóvenes, con más cariño por aquellos que más lo necesitan. Son más de 3.500 hermanos en 81 países de los cinco continentes. Comparten su tarea de manera directa con más de 72.000 laicos maristas atendiendo a 654.000 niños y jóvenes.
Donde tienen presencia, se vienen llevando a cabo actividades desde hace tiempo. En el caso de Badajoz, el lunes, en plena Plaza Alta, se reunían muchas de las personas que componen la comunidad marista actual para celebrarlo. Lo hacían queriendo renovar su compromiso como maristas con los niños y los jóvenes pacenses, con un gesto público que fue el de preparar y asistir a un espacio de luz violeta y sonido con canciones como “Confiad, recurrid”, “Tú serás hoy Champagnat”, “Buena Madre”, etc., los cuales hicieron que se elevara esa acción de gracias a Dios por tanta vida derrochada en estos 200 años a lo largo del mundo.
El próximo acto de este bicentenario en Badajoz será la inauguración del Pabellón Polideportivo Maristas el 4 de febrero.

