Las migraciones son un fenómeno cada vez más extendido, que en momentos determinados se intensifican por diversas razones, entre ellas, la guerra, como está ocurriendo actualmente.
En nuestra Archidiócesis, que comprende básicamente la provincia de Badajoz, la inmigración no es muy numerosa en relación a otras provincias españolas. Según últimos datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a 2015, en nuestra provincia residen 2.610 africanos, la mayoría de ellos marroquíes (2.118). El mayor peso lo tienen los emigrantes procedentes de América: 4.086, de los que 3.117 son de América del Sur. Los asiáticos son 1.399 y de las casi 12.000 personas procedentes de países de la UE en la provincia de Badajoz, una cuarta parte son portugueses.
El lema elegido para esta Jornada Mundial del emigrante y del refugiado es “Menores migrantes vulnerables y sin voz. Reto y esperanza”. Un lema con el Papa Francisco quiere que fijemos nuestra mirada en los niños migrantes porque “son menores, extranjeros e indefensos… Ellos quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos.”
En un mensaje publicado por los obispos de la Comisión episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, aseguran que es “una llamada a la conciencia de cada persona adulta y especialmente a la de los gobernantes” para que “tengan en cuenta en sus decisiones políticas los sufrimientos de los niños en situación de riesgo y pongan remedio cuanto antes a sus males”. Asimismo advierten que los niños migrantes son quienes “más sufren las graves consecuencias de la emigración”, casi siempre “causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos.”
Por otro lado recuerdan que La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. En dicha Convención “se reconocen al niño los derechos fundamentales de toda persona humana”. Uno de los derechos más importantes de la infancia “es el derecho a ser protegidos por la sociedad y el Estado cuando se encuentran en situación de vulnerabilidad”. Al mismo tiempo, los prelados aseguran que las leyes internacionales y nacionales están muy claras respecto a la protección de los menores frente a toda agresión. Por eso se preguntan ¿por qué existen en estos momentos, según las cifras que facilita UNICEF, 1,8 millones de niños víctimas de la explotación sexual, 300.000 niños víctimas de la violencia y de la guerra, 168 millones sometidos al trabajo infantil?
Esta pregunta sólo tiene una respuesta según los obispos: la irrelevancia política de los niños en situación de exclusión y, por tanto, que no sean tenidos en cuenta por los gobiernos a la hora de las decisiones políticas.
Encuentro de inmigrantes en Mérida
Las delegaciones de migraciones de las tres diócesis extremeñas organizan este domingo un encuentro de inmigrantes en Mérida, que contará con una participación de más de 300 personas. Según el Delegado episcopal para las Migraciones de Mérida-Badajoz, Diego Isidoro García, está abierto a organizaciones que no son de Iglesia como la Plataforma de Refugiados de Extremadura.
A las 10 visitarán el Teatro y el Anfiteatro romanos y la Basílica de Santa Eulalia, de donde partirá una marcha en dirección a la Plaza de España. Allí serán recibidos por el alcalde emeritense y se leerá un manifiesto. Sobre las 13,00 h. se celebrará la Eucaristía en la Concatedral, tras la cual será la comida, en la que cada participante aporta un plato típico de su país.
El Encuentro termina con un festival que contará con danzas y cantos de distintas culturas. Además la Asociación Cultural Nuestra Señora de la Antigua de Mérida interpretará piezas del folclore extremeño.

