
Las Hijas de la Caridad han ampliado el servicio de comedor y ropero que prestan en Badajoz por la llagada del frío y el mal tiempo.
Desde el 4 de diciembre ofrecen desayuno, comida y cena en su comedor de la calle Ramón Albarrán, así como una cama a las personas que lo demanden en el edifico que albergaba el antiguo Proyecto Vida, en la calle Bravo Murillo, propiedad de Cáritas, que lo cede temporalmente.
Sor Ana Martínez, responsable de la comunidad y el comedor social de las Hijas de la Caridad en Badajoz, ha manifestado que «esta acción se mantendrá en función de las temperaturas y la demanda de las personas que utilicen el servicio que se ha iniciado».

