En su homilía pidió la intercesión de san Juan Bautista para que la archidiócesis sea un pueblo bien dispuesto a seguir a Dios
El arzobispo de Mérida-Badajoz, don Celso Morga, presidió el domingo 24 de junio en la Catedral, la misa de san Juan, en el corazón de las fiestas de Badajoz, que fue concelebrada por varios sacerdotes de la ciudad, en el día del patrón de la archidiócesis y titular del templo catedralicio.
Como es tradicional, asistían a la Eucaristía autoridades civiles, encabezadas por el Alcalde de la ciudad, militares y judiciales, representadas en el Presidente de la Audiencia Provincial.
En su homilía, don Celso, que, además, celebraba el 46 aniversario de su ordenación sacerdotal, señalaba que la venida de Cristo al mundo es tan grande, que Dios la preparó durante siglos, como puede verse en las Sagradas Escrituras. Se refirió a la figura de Juan el Bautista, “el profeta por excelencia”, que “desde el seno de u madre saludó al Redentor”. Del precursor dijo que encuentra su alegría en servir a Señor, en ser su amigo, que da el supremo testimonio de su amor al Señor con su martirio. Finalizó su homilía pidiendo la intercesión del Bautista para que sigamos de verdad a Cristo, que haga de la archidiócesis un pueblo bien dispuesto a seguir a Dios, que ayude a las autoridades en la toma de decisiones y, recordando a Isabel, mujer estéril, pero madre de san Juan, que guarde a nuestras familias y las predisponga a acoger a los hijos en este invierno demográfico que padecemos.

