Cáceres acogió el XXI encuentro de Pastoral Obrera en Extremadura

Convocados por la Comisión Regional de Pastoral Obrera de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz y presididos por D. Francisco Cerro, obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, el 28 de octubre tuvo lugar en Cáceres la celebración del XXI Encuentro de Pastoral Obrera en Extremadura, bajo el lema: “Cómo hacer visible la pastoral obrera en la pastoral diocesana”, con la participación de militantes de los movimientos de la JOC y de la HOAC, el movimiento Rural Cristiano, agentes de pastoral de Cáritas y migraciones y miembros de las delegaciones de Pastoral Obrera de las tres diócesis extremeñas.

Tras la lectura de la memoria del encuentro del año pasado, Diego Márquez Muñiz, militante de la HOAC en Sevilla y responsable de la Acción Contra el Paro de Sevilla, impartió la ponencia ”Cómo hacer visible la Pastoral Obrera en la Pastoral Diocesana”.
Después, los asistentes trabajaron por grupos de cada diócesis la pregunta: “Teniendo en cuenta esta experiencia, ¿qué podemos y debemos hacer en nuestras diócesis?”.

Diego Márquez Muñiz

Los participantes en este encuentro han constatado la grave situación a la que tiene que enfrentarse el mundo obrero y a la que tiene que dar respuesta la acción evangelizadora de la Iglesia, ya que el trabajo y las condiciones en las que éste se realiza,  condicionan la vida de las personas, de las familias y de nuestra sociedad extremeña.

En el encuentro analizaron las dramáticas cifras de desempleo en Extremadura, que señala la EPA del tercer trimestre de 2018, constatando cómo el paro afecta al 21% de la población (17,8%, hombres y el 26,6%, en Mujeres) y al 40,8% de los menores de 25 años. Una de las tasas más altas de España, que se manifiesta igualmente en los datos de última Encuesta de las Condiciones de Vida del INE que señala a Extremadura como la región con mayor riesgo de pobreza, el 38,9%, muy por encima de la media nacional, del 21,6 por ciento. De 1.197.378 personas que viven en Extremadura, 478.242 son pobres.

Según la Comisión Regional de Pastoral Obrera, «estas cifras oficiales nos interpelan, como Iglesia en el mundo obrero y mundo obrero en la Iglesia, a seguir trabajando para hacer frente a esta grave situación de injusticia y desigualdad y a seguir luchando  contra el desempleo, la precariedad laboral y la pobreza que se está creando. Porque como dice el Papa Francisco: Donde no hay trabajo, no hay dignidad».

Una de las consecuencias de esta falta de dignidad se expresa en la despoblación y en el envejecimiento de nuestra región de Extremadura, que afecta, de manera especial, a muchos pueblos y también a muchas de nuestras ciudades que han frenado su crecimiento.

Como creyentes en Jesucristo, desde la Pastoral Obrera Extremeña denuncian «la situación actual de paro, de precariedad laboral y de pobreza» y se comprometen «en la concienciación de esta situación, en todas nuestras comunidades parroquiales, grupos y movimientos, apostando por nuevas iniciativas empresariales de “Economía de Comunión y Solidarias”, que respeten los derechos laborales, la dignidad de las personas y el medio ambiente».

Arzobispado de Mérida-Badajoz
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