La recaudación se destinará a adecentar la Casa de la Iglesia

Comenzó el curso pastoral en la parroquia San Pedro Apóstol de Monesterio, y este año lo hizo en forma de convivencia participativa, alrededor de una gran paella, de la que se sirvieron casi trescientas raciones, al simbólico precio de dos euros el plato, cuya recaudación está destinada a tareas de adecentamiento y limpieza de la Casa de la Iglesia.
Miguel Ángel García Encinas, párroco de la localidad, ha explicado que “tras la celebración de la Misa del Envío» -en la que participan todos los grupos de voluntarios de la parroquia- se organizó esta gran paella, en la Plaza del Pueblo, con el doble objetivo, de “propiciar una jornada de convivencia” entre los miembros de la comunidad parroquial y el vecindario de la localidad, para “crear comunidad”; así como conseguir “recaudar fondos” con los que sufragar las tareas de adecentamiento y limpieza de la Casa de la Iglesia, tras la obras de remodelación que ha realizado el ayuntamiento en este edificio durante el pasado verano.
Éxito
Finalizada la misa de las doce del mediodía comenzó la elaboración del arroz, cuyos ingredientes fueron donados por miembros de distintas asociaciones y colectivos relacionados con la parroquia. Una paella clásica, de carne y marisco para la que se utilizaron veinte kilos de arroz, treinta kilos de carne, pescado y marisco, cuarenta litros de caldo… Al frente de los fogones, el propio párroco y su compañero José Luis Chamorro. La fiesta resultó todo un éxito, y más allá del resultado económico, cumplió con su objetivo de servir de convivencia y celebración gastronómica. La organización mostró su satisfacción por “tanta participación” y los asistentes “valoraron” el resultado final de tan sabroso almuerzo, dando buena cuenta de los abundantes platos salidos de esta paella gigante.
Rafael Molina

