Al acto asistió el Arzobispo de Mérida-Badajoz

El pasado 15 de febrero, en Mérida, con motivo del 50º aniversario de la Escuela Familiar Agraria (EFA) «Guadaljucén», Centro de Promoción Rural de chicas y chicos de las Vegas del Guadiana, su Comité Gestor quiso mostrar el agradecimiento de los miles de jóvenes extremeños, que han pasado por sus aulas, al sacerdote Guillermo Soto que, con su esfuerzo, ahínco y tesón, fue promotor de esta iniciativa pedagógica, junto con el fallecido Juaco Herreros.

El acto se inició con una Misa de acción de gracias presidida por D. Guillermo y concelebrada por quienes han sido capellanes de la EFA en estos 50 años y otros sacerdotes vinculados por el afecto a este sacerdote ejemplar.
Desde la EFA se indicó que nada de lo bueno que se siembra se pierde y que la semilla que sembró don Guillermo Soto ha fructificado en frutos personales y familiares allí, a orillas del río Guadiana. “En la EFA se está, no se pasa; es la EFA la que pasa por los alumnos”.
Don Guillermo en su homilía radicó todo el mérito en el Señor “pues sin él nada de esto hubiera sido posible”.

Nuestro Arzobispo, D. Celso Morga, se sumó al reconocimiento a D. Guillermo en una tertulia con los muchas personas amigas del sacerdote allí presentes, recordando el poso, la utilidad de su vida y el merecido homenaje.
Tan entrañable resultó el acto que don Guillermo se arrancó por sevillanas «con sentido» demostrando que con cariño y afecto se eleva el tono y se conserva el temple.
Rafael Angulo

