
Iniciamos la prórroga del Estado de Alarma. Desde que se decretó la archidiócesis de Mérida-Badajoz se puso a trabajar para acompañar a las personas y ayudar a paliar la situación en la medida de sus posibilidades. Los medios de comunicación se han hecho eco de algunas acciones más llamativas, como la iniciativa de algunos sacerdotes que comenzaron a emitir la Eucaristía a través de las redes sociales o las comunidades religiosas de clausura que dejaron su trabajo habitual para fabricar mascarillas. También ha saltado a los medios de comunicación la labor de los comedores sociales, que han aumentado sus esfuerzos. El de las Hijas de la Caridad de Badajoz, por ejemplo, ha doblado su atención: ha pasado de entregar 40 o 45 paquetes a otras tantas personas y familias para el almuerzo y la cena a 85 paquetes. El aumento es debido a que muchas familias viven al día con rentas muy bajas. Esta situación ha llevado a las Hijas de la Caridad a pedir la ayuda de los pacenses.

Las delegaciones episcopales también han incrementado sus esfuerzos y reorientado su tarea. Así la Delegación Episcopal para la Catequesis ha publicado un material para ayudar a los catequizandos y sus familias a vivir la fe en casa, un material que se puede descargar por Internet.
Las instalaciones de la Archidiócesis
El Arzobispo, Monseñor Celso Morga Iruzubieta, ofreció esta semana todas las instalaciones de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz para lo que se necesite en la lucha que todos mantenemos contra el coronavirus. Lo hizo en sendas cartas dirigidas a la Delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, y al Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. En su carta a la Delegada del Gobierno, el Arzobispo le comunicaba también su oración “por los difuntos, por los enfermos y para que Dios nos conceda la gracia de su ayuda y acorte este tiempo de prueba para toda nuestra gente”.
Cáritas

Desde Cáritas se atendió desde el primer momento la emergencia. Siguiendo las indicaciones y recomendaciones del Ministerio de Sanidad, tanto Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz como las Cáritas Parroquiales han mostrado su preocupación por los grupos más vulnerables de nuestro entorno. Es el caso de los Centros de Acogida para personas en situación de Sin Hogar que Cáritas Diocesana tiene actualmente: el Centro Hermano (en Badajoz), el Centro Padre Cristóbal (en Mérida) y las cuatro viviendas de autogestión. Todos ellos están funcionando a pleno rendimiento atendiendo a más de 65 personas en su totalidad.

A ello se ha sumado la puesta en marcha de un albergue temporal, en el polideportivo Las Palmeras de Badajoz, para personas sin hogar con capacidad para 60 personas. Ha sido en colaboración con la Dirección General de Política Social y Familia y la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.

Desde el área de Animación Comunitaria, los técnicos de Cáritas Diocesana prosiguen en su labor de acompañar a las Cáritas Parroquiales de toda la Diócesis. Se ha reorganizado la manera de trabajar de este equipo ante la emergencia del Covid-19, para seguir acompañando, escuchando y atendiendo las necesidades de las personas y familias en situación de vulnerabilidad y exclusión social, siempre velando por la atención y protección de los participantes, voluntarios y trabajadores.
Por otra parte, desde los Servicios Diocesanos de Cáritas se ha llegado a un acuerdo con el Colegio de Farmacéuticos de Extremadura, con el fin de facilitar que las personas mayores o enfermas puedan continuar con sus tratamientos médicos, sin necesidad de desplazarse a la farmacia.

También se ha puesto en marcha un servicio de escucha y acompañamiento telefónico en colaboración con el Centro de Escucha San Camilo y con la Asociación Tarentola. Este servicio se pone a disposición de las personas que necesiten escucha y apoyo emocional, así como a las personas mayores que viven solas para realizar un seguimiento y compañía de su día a día.

Esa respuesta ha sido posible en buena medida por el apoyo que continúa llegando desde muchos lugares. Por un lado, profesionales de distintos ámbitos que han mostrado su disposición para una atención especializada y, por otro, empresas que ponen su granito de arena. En este sentido, El Corte Inglés ha dado ejemplo respondiendo a la llamada de Cáritas con la entrega de diverso material, ropa y toallas, con destino a las personas sin techo, alojadas provisionalmente en el albergue temporal de Las Palmeras, mientras duren las medidas del Estado de Alarma decretado por las autoridades. Asimismo, las parroquias de San José y de Nuestra Sra. de Guadalupe, de la capital pacense, colaboran con la adquisición de un lote de chándales para facilitar la vida de los acogidos.
Toda esta labor, tanto de Cáritas como del resto de las instituciones y comunidades de la diócesis, se verá incrementada sin duda durante los próximos días, a medida que se prolongue el confinamiento.

