La mansedumbre y la vestidura del amor compasivo. Miguel Ángel Caja, pastor de la Iglesia Bautista de Badajoz, nos exhorta a la compasión. No es posible convivir juntos y mantenernos unidos siendo uniformes, necesitamos saber aprender a lo común en la diferencia y en la limitación. Una cristiandad diversa y plural pero totalmente unida a Cristo.
En un mundo dividido, nosotros estamos llamados a revestirnos de Cristo. Lo sabemos. El comienzo de la lucha contra el odio, la respuesta cristiana fundamental al odio, no es el mandamiento del amor, sino aquello que necesariamente debe precederlo a fin de que el mandamiento resulte soportable y comprensible. Es un mandamiento previo: creer en Cristo que nos ama en la diversidad.
La raíz del amor cristiano no es la voluntad de amar, sino la fe en que uno es amado, la fe en que uno es amado por Dios, aunque sea indigno o, más bien, sin que se tenga en cuenta su valor.
Si Dios nos quiere a todos nosotros hemos de ser cauces de ese amor sin precio ni medidas.

