Igualdad de género e ideología de género

A continuación, reproducimos íntegramente el artículo «Igualdad de género
e ideología de género» que el arzobispo de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga, publicó en la página 3 del nº 1.270 de «Iglesia en camino» (Puedes verlo pinchando AQUÍ).

Queridos fieles:

Quiero escribiros de un tema de actualidad que tiene -me parece- gran trascendencia para el futuro próximo. Escribo de lo que se conoce como “igualdad de género”.
Estos días los medios de comunicación están informándonos del borrador de ley de “Transexualidad” que ha redactado el Ministerio de Igualdad para ser presentado al Consejo de Ministros. No entro en los casos concretos de disforia entre la persona y su género; casos que deben ser resueltos de acuerdo con el pleno respeto a la dignidad humana. Ni entro en las justas reivindicaciones que la mujer lleva a cabo en nuestra época para que sus derechos sean reconocidos en todos los órdenes de la vida y que es un asunto distinto al que nos ocupa, aunque, es evidente su relación con él como lo demuestra la polémica suscitada por el susodicho borrador de ley.
En todo caso, no entro en esos aspectos del asunto. Hablo a nivel de planteamientos intelectuales generales sobre el tema “igualdad de género”. Hay en todo este asunto un debate de fondo sobre el mismo ser humano. Este es el verdadero problema. En uno de sus discursos del año 2012, ya el papa Benedicto XVI dijo que, si hasta ahora el debate sobre el cambio de sexo se basaba en la libertad: (“soy lo que quiero ser: hombre o mujer”), la evolución de ese debate se iba desplazando para basarlo en el mismo ser, es decir, en negar que, en la naturaleza del ser humano, se dé la distinción entre mujer y hombre. En otras palabras, se busca eliminar la diferencia hombre-mujer como pilar constitutivo de la vida y de la sociedad humana. En la base de estos planteamientos -como se ha señalado repetidamente- hay postulados de matriz marxista. Ya el filosofo marxista Louis Althusser ampliaba las teorías de Marx, sobre la ideología capitalista que oprime al proletariado, a la misma familia. El hecho -decía Althusser- de que al venir al mundo se le diga: “es un niño” o “es una niña” ya se le está encuadrando en estructuras que le privan de libertad. Hay, además, serpenteando en la discusión de este tema, una corriente de pensamiento gnóstico que está siempre al acecho en la historia del pensamiento humano y que, en el fondo, considera el cuerpo como un componente inferior y poco importante de la persona humana del cual se puede disponer como se quiera. En fin, que detrás de la “igualdad de género” puede haber una “ideología de género”. Una cosa es promover la igualdad de derechos de todas las personas y otra negar la diferencia de género y de sexo. Las ideologías pueden ser aparatos de pensamiento que ocultan objetivos que no confiesan abiertamente.
La Iglesia católica seguirá hablando de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer. Está en juego aquí la fe en el Creador y la escucha del lenguaje de la creación. Y, dejadme que lo diga, el sentido común. En definitiva, se trata de comprender que el orden del ser, que incluye la diferencia sexual y de género, no es un orden opresivo que impida la libertad, sino al revés, es el orden del ser el que garantiza que la libertad humana pueda ejercitarse y desarrollarse en armonía y plenitud.

Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Arzobispado de Mérida-Badajoz
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