El papa Francisco pidió la novela de nuestro sacerdote diocesano y escritor Jesús Sánchez Adalid y ayer la recibió.
Las armas de la luz fue escrita en gran parte durante el confinamiento que sufrimos a causa de la pandemia. Al final del verano de 2020 ya estaba terminada. «Cuando esperaba la fecha de su publicación -afirma su autor Jesús Sánchez Adalid-, me sorprendió una noticia que no tuve por menos que considerar como algo providencial: se anunciaba la nueva encíclica de su Santidad, Fratelli Tutti, firmada en Asís el 3 de octubre. En ella el Papa Francisco nos exhorta a tener un corazón especialmente abierto a la fraternidad y nos invita a ser constructores de paz propiciando espacios de encuentro, perdón y reconciliación. Era esta una asombrosa coincidencia que me dejaba sobrecogido. Pues la novela Las armas de la luz quiere trasladar al corazón del lector ese mismo mensaje, a través de la vida del abad Oliva, personaje real que abandonó todos los poderes y riquezas que le correspondían por herencia, dejó las armas y acogió la verdadera paz en su interior; liberándose de todo deseo de dominio sobre los demás, para vivir en armonía con todos, en aquel mundo medieval sembrado de torreones de vigilancia y murallas protectoras, en el que las ciudades y las gentes vivían guerras sangrientas».
«El Santo Padre -continúa Sánchez Adalid» escribía esta maravillosa carta encíclica, Fratelli tutti, y formulaba en ella una doctrina hermosísima que, cuando yo la leía, parecía poner un colofón, en palabras teológicas, a lo que había estado escribiendo a mi vez en forma de relato».
Por último, el sacerdote y escritor afirma que «Hay que agradecerle al papa Francisco que nos haya recordado con claridad meridiana la doctrina sobre el amor fraterno, en su dimensión universal, en su apertura a todos. Sin eso, ¿qué somos los discípulos de Jesús? Pues Él nos enseñó que el Padre Eterno nos ha creado a todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y nos ha llamado a convivir como hermanos entre nosotros. ¡Y qué importante es soñar juntos!
Ahora el papa Francisco tiene en sus manos Las armas de la luz. ¡Espero que disfrute con su lectura!».


