La Provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz anuncia los recursos disponibles para los refugiados de Ucrania

Una madre con su bebé atendida por Cáritas Polonia tras cruzar la frontera y dejar atrás su país. Foto: Cáritas Polonia.

Esta mañana se ha celebrado una reunión por videollamada entre los tres Obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz, los Vicarios Generales, los Directores de Cáritas de las tres diócesis extremeñas y la Secretaria General de Cáritas regional.
En esta reunión se han evaluado las necesidades urgentes que se prevén a causa de la crisis originada en Ucrania. Se estima que, aun cuando no sabemos el número de refugiados que podrían llegar a Extremadura procedentes de Ucrania, nuestras diócesis en Extremadura quieren expresar ante esta situación su disponibilidad a colaborar con las Autoridades autonómicas y locales para la acogida de refugiados procedentes de esta emergencia humanitaria.
Asimismo, queremos poner a disposición de los posibles refugiados que vengan a Extremadura algunos inmuebles y espacios disponibles. En concreto mencionamos por ahora, mientras seguimos estudiando los recursos de que disponemos:
– Diócesis de Coria-Cáceres: 30 plazas en el inmueble de la C/. Clavellinas, antigua Residencia sacerdotal, en Cáceres, y 6 plazas en la Casa de la Congregación de las Misioneras del Divino Maestro, en Moraleja.
– Diócesis de Plasencia: 20 casas parroquiales que actualmente están disponibles. Temporalmente se podría disponer de espacios del Seminario.
– Archidiócesis de Mérida-Badajoz: el antiguo convento de santa Teresa, en Badajoz (15 plazas); tres viviendas disponibles en Badajoz (de Cáritas, de un instituto religioso y de un particular); así como 10 casas parroquiales en distintas localidades (Badajoz, Villanueva de la Serena, Zalamea de la Serena, Fuentes de León, Campanario). En caso de urgencia se puede disponer también de espacios en el Seminario diocesano.
Asimismo, seguimos estudiando los espacios de que disponemos en colaboración con los Institutos religiosos al tiempo que animamos a las personas particulares y familias a que estén dispuestos a colaborar con las iniciativas que puedan surgir.
También comunicamos que la respuesta de colaboración económica con las Cáritas diocesanas de Extremadura está siendo muy generosa.
En breve se va a solicitar una reunión al Consejero de Sanidad y Políticas Sociales, D. José María Vergeles, para ponernos a disposición de la Administración autonómica y para organizar el modo de prestar esta ayuda.

Cáritas diocesana recauda 49.286 euros para Ucrania

Por su parte, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha recaudado en una semana 49.286,15 euros de socios y donantes sensibilizados con la grave situación que está a travesando Ucrania. Todo dinero recaudado se envía, directamente, a Cáritas Española, encargada de canalizar los donativos a Cáritas Ucrania, para apoyar el trabajo que este organismo de la Iglesia Católica está realizando con las familias más necesitadas de la zona.

El director de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, Jesús Pérez, ha agradecido las aportaciones realizadas desde que se activó esta emergencia por parte de Cáritas Española: “Estamos hablando de una avalancha de solidaridad de nuestra sociedad hacia el pueblo ucraniano”, comenta Pérez, destacando la sensibilidad y la cercanía de la diócesis pacense con quienes sufren las dramáticas consecuencias de este conflicto.

Las donaciones se están recabando a través del número de cuenta destinado a este fin, IBERCAJA ES44 2085 4501 1703 3054 1049, por BIZUM con el código 38121, por la página web www.caritasmeba.es y a través de las 130 Cáritas Parroquiales.

La actuación de Cáritas sobre el terreno

Cáritas Española lleva trabajando en Ucrania desde el año 2010, apoyando proyectos de acción social y de emergencia. A pesar de que estos proyectos se encuentran paralizados a la espera de que la situación se estabilice, se está apoyando económicamente a Cáritas Ucrania para atender a las personas que están solicitando ayuda y que se ven obligadas a huir de la guerra, con atención especial a las más vulnerables.

Entre las necesidades básicas que se están atendiendo se encuentra la de garantizar la actividad de 11 centros de atención distribuidos en distintas localidades del país, desde donde se ofrece reparto de comida caliente, agua, kits de higiene básica, transporte seguro y refugio para personas que no tengan otras opciones: lavandería comunitaria, atención a personas especialmente a las más vulnerables (como personas mayores, personas con discapacidad o menores) y apoyo emocional básico y la creación de zonas de ocio para niños y niñas. Estos centros se encuentran concretamente en Kramatorsk, Rubizhne, Zaporizhya, Volnovakha, Mariupol, Kharkiv, Dnipro, Kyiv, Zhytomyr, Odesa, Ivano-Frankivk.

Las Cáritas de países limítrofes (Polonia, Rumania, Eslovaquia y Moldavia) también han activado sus planes de emergencia de acogida a los flujos de refugiados que provienen de Ucrania, garantizando el transporte seguro desde las fronteras a los centros de acogida y brindando centros de alojamiento seguros para descansar, así como respondiendo a necesidades básicas de alimentación e higiene.

¿Por qué se prefieren las donaciones económicas a las donaciones en especie?

Las entidades e instituciones que están trabajando ante esta crisis humanitaria, estamos solicitando donaciones económicas debido a que los bienes donados en especie en España pueden no ser adecuados a las necesidades de la población y a la situación humanitaria y logística en el terreno.

Además, las aportaciones financieras son más eficientes. Los bienes donados individualmente pueden suponer costes adicionales, así como dificultades administrativas y logísticas (necesidad de embalaje, trámites aduaneros suplementarios, fletar aviones o barcos y enviarlos a la zona es, debido a la situación, complicado, fecha caducidad en alimentos y medicamentos, etc.).

Asimismo, en una situación de conflicto, todas las personas y las comunidades poseen capacidades de respuesta a pesar de su vulnerabilidad. En este sentido las aportaciones financieras permiten la compra en mercados locales, ayudando a la activación de la economía en dichos países.