En el pregón que pronunció Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano

El pasado sábado 16 de marzo, durante el pregón de la Semana Santa de Mérida que pronunció Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano, en la basílica de Santa Eulalia, se produjo la intervención del papa Francisco con un mensaje dirigido a todos los emeritenses y, en especial, a los cofrades.
Eva Fernández, en un momento de su discurso, ha anunciado “ciudadanos de Mérida, hay alguien en Roma que hoy quiere estar presente entre vosotros. Un auténtico honor, un privilegio para esta ciudad que siempre será recordado. Santo Padre, para usted la palabra en este pregón…”
En ese momento, en los monitores que se habían colocado estratégicamente en ambos lados de la Basílica, ha aparecido el papa Francisco que, en primer lugar ha agradecido el “permitirme formar parte del Pregón de vuestra Semana Santa, única en el mundo, porque muy pocas ciudades pueden revivir estos días que cambiaron la historia de la humanidad en escenarios de más de 2.000 años de antigüedad, contemporáneos a los que Cristo sufrió la pasión” tratándose de la primera vez que un Sumo Pontífice ha participado en un acto de Semana Santa fuera de Roma.
Durante unos cinco minutos, Francisco ha destacado algunos aspectos de la importancia de la ciudad de Mérida en el Cristianismo, “ustedes se encuentran también en pleno Año Jubilar Eulaliense, con el que honran la figura de la niña mártir Santa Eulalia, cuyo culto convirtió a Mérida en cuna del cristianismo hispano y destino de peregrinaciones a lo largo de la historia”.
Ha recordado la visita que realizaron el arzobispo, Celso Morga, el alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, y el presidente de la asociación de Santa Eulalia, Luis Miguel González, “vinieron a Roma para explicarme todos los proyectos que están poniendo en marcha en este importante año jubilar”.
El Papa también ha querido referirse a la juventud cofrade emeritense: “Queridos hermanos y hermanas emeritenses: rezo por ustedes, especialmente por las familias que tienen algún ser querido enfermo, por los que se encuentran solos, por los necesitados, por quienes pasan apuros económicos, y también por los jóvenes, que sois el presente y el futuro de las Cofradías de Mérida”.
Al finalizar la intervención del Papa, con un sonoro aplauso en la abarrotada Basílica de Santa Eulalia, Eva Fernández le ha agradecido el “haber entrado en la historia de la Semana Santa de Mérida. Gracias por habernos dedicado este tiempo, y por tener a Mérida en su corazón”.
Al acto asistieron el arzobispo coadjutor de Mérida-Badajoz, D. José Rodríguez Carballo, y D. Amadeo Rodríguez Magro, obispo emérito de Jaén.
semanasantademerida.es/Redacción


