D. José anunció que se construirá una casa de oración para los peregrinos

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, Monseñor José Rodríguez Carballo, presidía el 15 de septiembre, en el Santuario de Chandavila (La Codosera), una misa multitudinaria en la que nombraba este santuario como Santuario Diocesano, paso previo para declararlo Santuario Nacional y, posteriormente, Santuario Internacional.
Dos Papas
Los actos comenzaban a las 19:00 h. con la lectura de la carta enviada por el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Fernández, firmado por el propio papa Francisco, en la que se reconocía la riqueza espiritual de este lugar, y el posterior decreto del Arzobispo. Finalmente se leía el nombramiento del nuevo rector del Santuario, que recae en el párroco de La Codosera, Hilario Evirie Njoloe, y Rodríguez Carballo se trasladaba al camarín de la Virgen para hacerle entrega de un rosario bendecido por el papa Francisco y de una cruz pectoral que el papa Benedicto XVI le regaló en su día al actual Arzobispo de Mérida-Badajoz. El Arzobispo puso a la Archidiócesis de Mérida-Badajoz y su pontificado en manos de la Virgen de Chandavila. Antes de comenzar la Eucaristía descubrió una placa conmemorativa de este día.

La Eucaristía, en la explanada, estuvo concelebrada por el obispo emérito de Jaén, monseñor Amadeo Rodríguez Magro, y medio centenar de sacerdotes, algunos de ellos procedentes de la vecina Portugal. Fueron numerosos los fieles que asistieron a esta celebración desde distintos puntos de la diócesis, así como portugueses, motivo por el cual la segunda lectura se realizó en portugués. Entre los asistentes se encontraba la Consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, y el alcalde de La Codosera, Juan Manuel Gómez Herrera.
Visita a la vidente
En su homilía, monseñor José Rodríguez Carballo dio las gracias al Santo Padre y saludó, desde la distancia, a Marcelina, la primera vidente de la Virgen, que aún vive, y anunció su intención de ir a visitarla próximamente.

El Arzobispo pidió que Chandavila siga siendo lugar de peregrinación, “como me ha pedido personalmente el papa Francisco” -dijo-, y recordó cómo empezó todo el día 27 de mayo de 1945, domingo, a las tres de la tarde, cuando una niña de 10 años, Marcelina Expósito, vio a la Virgen en un castaño y todo lo acontecido posteriormente.
Monseñor Rodríguez Carballo afirmó que la Virgen se hizo presente en “un pueblo pequeño y periférico”, lo que prueba que la Madre de Dios y Madre nuestra prefiere a los pobres y sencillos para dejarnos el mensaje de “paz, reconciliación, perdón y oración”. Por ello pidió que nos dejemos reconciliar para ser elementos de reconciliación en nuestros ambientes.

1ª piedra de una casa de acogida de peregrinos
El Arzobispo de Mérida-Badajoz realizó dos anuncios: el primero de ellos es que, dentro de un año, tiene intención de que se coloque la primera piedra de lo que será una casa de acogida para los peregrinos que acudan a Chandavila y el segundo, que cada sábado se celebrará una misa en portugués para los peregrinos de lengua portuguesa, que acuden con frecuencia. Finalizada la Misa, el presidente de la cofradía, José Lucio, le entregaba al Arzobispo un cuadro de la Virgen. La procesión de las velas, con el rezo de los Siete Dolores en español y portugués, cerraba los actos.
Horarios de celebraciones litúrgicas
Tras la proclamación como Santuario Diocesano se han ampliado los actos litúrgicos, que son los siguientes:
Santa Misa: Jueves a las 19.30 h., sábados (a partir de octubre) a las 19.00 h. en la Capilla de las Apariciones, si el tiempo lo permite, en portugués; domingos de septiembre, a las 12.00 h., y a partir de octubre, a las 12.30 h., la misa del peregrino.
Exposición y adoración al Santísimo: Jueves a las 18.30 h.
Confesiones: Jueves, durante la exposición del Santísimo; y domingos, de 11.30 h. a 12.30 h.
Santo Rosario: Sábados, en septiembre a las 19 h.; a partir de octubre, a las 18.30 h.




