Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz desarrolla durante 2026 un total de 17 proyectos dirigidos a personas mayores, a través de los que acompaña a casi 500 personas. La labor cuenta con la participación de 146 voluntarios, en su mayoría mujeres, que desarrollan su acompañamiento en domicilios, residencias, pisos tutelados y centros de día.
Con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz quiere poner de relieve la importancia de acompañar a las personas mayores y reconocer su papel en las comunidades. Los proyectos se dirigen especialmente a quienes cuentan con menos recursos económicos y ofrecen un acompañamiento tanto individual como grupal.
La iniciativa se apoya en una amplia red de voluntariado que acompaña a las personas mayores allí donde viven. El objetivo es responder a situaciones de soledad no deseada desde la cercanía y los vínculos comunitarios.
Teresa Castellanos, coordinadora de Desarrollo Comunitario de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, explica que acompañar significa principalmente estar al lado de la persona, escucharla, compartir su historia y reconocer todo aquello que continúa aportando. En este sentido, señala que la soledad no deseada no se resuelve únicamente con recursos, sino también mediante vínculos, y destaca que cada proyecto nace en la propia parroquia, con vecinos y vecinas que se implican en el acompañamiento de quienes viven a su alrededor.
Acompañamiento y participación social
Los 17 proyectos tienen como finalidad favorecer que las personas mayores puedan envejecer con dignidad, promoviendo el envejecimiento activo y su participación en la vida social.
Dentro de las actividades, las personas voluntarias realizan visitas a los domicilios y comparten conversación y tiempo con las personas acompañadas. A ello se suman talleres de lectura, música, psicomotricidad y manualidades, así como encuentros de convivencia que permiten establecer relaciones entre las propias personas mayores y favorecer el contacto con otras generaciones.
Según Teresa Castellanos, estos espacios están especialmente orientados a que las personas mayores, y de manera particular las mujeres, ganen confianza, se animen y participen en la vida social de sus pueblos y barrios.
Una experiencia intergeneracional con jóvenes
Durante este año, el voluntariado joven de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha impulsado, junto a la Cáritas Parroquial de San Fernando y Santa Isabel de Badajoz, un proyecto intergeneracional de acompañamiento a personas mayores.
La iniciativa contempla el acompañamiento tanto en domicilio como en residencia y surgió del propio grupo de jóvenes. Su desarrollo se ha realizado conjuntamente con las voluntarias de la parroquia, que cuentan con años de experiencia acompañando a personas mayores del barrio.
Jóvenes y voluntarias han trabajado juntos para identificar las necesidades y diseñar las diferentes actividades que se llevan a cabo dentro del proyecto.
La soledad no deseada, un reto comunitario
La realidad de la soledad no deseada constituye uno de los retos sociales actuales también en Extremadura. El Informe sobre exclusión y desarrollo social en Extremadura de la Fundación FOESSA señala que el 17,7 % de los hogares extremeños se ve afectado por problemas en el ámbito de las relaciones sociales, una cifra que supone casi el doble que en 2018 y que se sitúa por encima de la media estatal.
El mismo informe indica que el aislamiento social afecta al 10,3 % de los hogares de Extremadura, frente al 7,9 % en el conjunto de España. Además, en el 5,6 % de los hogares vive alguna persona que no mantiene relaciones sociales o que no dispone de alguien que pueda apoyarla en caso de enfermedad o dificultad.
Ante esta situación, el voluntariado de los proyectos de mayores representa una respuesta comunitaria basada en la cercanía y en la responsabilidad compartida. A través de este acompañamiento, Cáritas pone de manifiesto la posibilidad de construir comunidades más cercanas y acogedoras.
Los proyectos cuentan con recursos propios de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz y con la cofinanciación de la asignación tributaria del 0,7 % del IRPF para actividades de interés social, de la Fundación ”la Caixa” y de Cáritas Española.

