Tras cuatro meses de obras
El pasado sábado 19 de marzo, festividad de San José, Mons. Celso Morga, Arzobispo de Mérida-Badajoz, inauguró en un templo repleto de fieles la recién finalizada reforma de la parroquia de San José, en Mérida; una reforma que, a pesar de los cuatro meses exactos que han llevado las tareas, ha sido muy bien acogida, tanto por los propios fieles de la parroquia como por otros muchos que se han acercado a visitarla.
LOS ORÍGENES
Estos cambios eran muy necesarios ya que en los 54 años que han pasado desde la inauguración del templo, con una construcción, estructura y decoración muy austera y bastante fría de base, y que no invitaba mucho al recogimiento, apenas se había alterado la estética.
La reforma más importante de la parroquia a nivel estructural había sido terminada apenas unos años antes por el anterior párroco Emilio Sánchez Saavedra, fallecido el pasado año; pero no afectaba al interior del templo, ya que consistió en la reparación y adecuación del techado y la construcción de un edificio anexo para albergar el despacho parroquial y otras dependencias muy necesarias para desarrollar las distintas actividades de la parroquia.
NUEVOS AIRES
Tras el fallecimiento de Emilio Sánchez, fue nombrado como párroco de San José Jesús Sánchez Adalid, que vio desde el principio la necesidad de un cambio. Con su energía, entusiasmo e ilusión logró contagiar su visión a un equipo de colaboradores que en su mayoría, de manera desinteresada, se implicaron en cuerpo y alma para llevar a buen puerto la empresa.
LA REFORMA
Inicialmente el cambio se limitaba al diseño, construcción y montaje de un retablo neoclásico, una ampliación de la capilla del Sagrario para darle más luz e integrar en ella el conjunto de la Santa Cena, la pintura del interior del templo, una mejora de los arcos ya existentes en la iglesia para darles más realce con una imitación bloques de granito, y también la instalación de un artesonado en la estructura metálica del techo que además de suponer un cambio estético importante, aportaba un aislamiento térmico fundamental para el templo.
Finalmente, como colofón a todo lo anterior, surgió la idea de pintar también el exterior y también aportar más calidez visual a todo el interior cambiando las espartanas ventanas de cristal esmerilado por unas coloridas vidrieras con motivos bizantinos de la vida de Jesús: la vida privada en el lado izquierdo, la vida pública en el derecho, el bautismo junto a la pila bautismal y el Cristo del Amor resucitado presidiendo el coro y la entrada de la Iglesia.
CONCLUSIÓN
Han sido cuatro meses de duro trabajo. La mayor parte realizado por personas de la propia parroquia y de la Hermandad de la Sagrada Cena y Ntra. Sra. del Patrocinio de Mérida que, con mucha imaginación, ilusión, esfuerzo y trabajo, lo han hecho dignamente y con el menor coste posible.
CASUALIDADES
Para finalizar, parece que San José desde arriba guiaba las obras de su parroquia ya que, además del más que digno resultado, la reforma ha estado envuelta en una serie de casualidades dignas de mencionar.
Una de las más curiosas ha sido que por mucho que se intentara finalizar lo antes posible, siempre aparecía algún inconveniente que lo retrasaba todo y finalmente se concluyó en el día del aniversario de la toma de posesión de la parroquia por Jesús Sánchez Adalid, el pasado 2 de marzo.
Por si fuera poco, se finalizó sólo tres días antes de que se celebraran las «24 horas con Señor». Un acto que se había programado que se realizara en la parroquia sin saber que iba a ser “tan justo”. Pero gracias a este acto pudieron contemplar la reforma feligreses de todas las parroquias de Mérida sólo tres días después de finalizarla.
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