Centenares de fieles llegados de dentro y fuera de la Archidiócesis, entre ellos muchos portugueses, participaban este Viernes de Pasión, tradicional Viernes de Dolores, en los actos organizados en el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila, en La Codosera.
Desde las cinco de la tarde, varios sacerdotes impartían el sacramento de la Reconciliación. Una hora después comenzaba el Viacrucis por la Vía Sacra presidido por el Arzobispo de Mérida-Badajoz, Monseñor Celso Morga Iruzubieta, en el que algunas de las estaciones se hicieron en portugués.
Al finalizar el Viacrucis comenzaba la Eucaristía en la explanada del Santuario, presidida por don Celso y concelebrada por una veintena de sacerdotes. En su homilía, el Arzobispo se refirió a las apariciones marianas del año 45 del siglo pasado en este paraje, recordó a las personas y familias que pasan por situaciones dolorosas en la vida y recordó cómo Jesús nos entregó como Madre en la Cruz a su misma Madre. Finalizó implorando la ayuda y protección maternal de la Virgen sobre todos.
La Eucaristía fue cantada por la Coral “Francisco Barroso” de la Catedral de Badajoz, con la intervención al órgano del propio Francisco Barroso, sacerdote codoserano.
Hasta el 27 de mayo, se estarán recogiendo alimentos en el Santuario para los comedores sociales.
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