
Mérida acogió este domingo el Encuentro anual de Hermandades y Cofradías, que reunió a doscientos hermanos llegados de diferentes puntos de la Archidiócesis.
El encuentro comenzaba a las 10 de la mañana con la eucaristía en la Concatedral de Santa María, presidia por el Arzobispo, don José Rodríguez Carballo, y concelebrada por el obispo emérito de Tánger, el franciscano fray Santiago Agrelo, y una decena de sacerdotes. Don José pidió que cada uno tuviera un recuerdo especial en forma de oración por la salud del Santo Padre, el papa Francisco.
En su homilía don José le dijo a los cofrades que son una plataforma importante para la evangelización y les propuso tres desafíos:
- «Sois una asociación pública de fieles cristianos erigidas por el obispo. Eso quiere decir que sois Iglesia y el amor a la Iglesia no puede quedarse en un sentimiento, tiene que dar paso a una colaboración.
- Las cofradías tienen necesidad de una buena formación que «os ayudará a desterrar la lucha por el poder y a ser transparentes. Sobran personalismos y envidias» -les dijo. A ello añadió que tienen que optar por el servicio a los más necesitados.
- «Intentad darle un carácter extremeño a nuestra Semana Santa. No miréis demasiado a la Semana Santa de Andalucía» -señaló don José-, a lo que añadió que las cofradías reflejen la forma de ser extremeña. Finalmente pidió que miremos al Evangelio y así nuestra Semana Santa «no será solo de Interés Turístico Internacional, que está bien. La Semana Santa debe ser un momento de encuentro con Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre, de evangelización».
El apartado formativo, que tienen cada año estas jornadas, contaba este año con cuatro talleres: Jóvenes cofrades, Liturgia, estatutos y caridad. Los participantes se dividieron en cuatro grupos y todos participaron en los cuatro talleres.
Jóvenes
En el taller de jóvenes se propuso una encuesta digital para ver el parecer de los participantes sobre aspectos de este grupo de población en referencia a las hermandades y cofradías. Se afirmaba que los jóvenes buscan sentido, pertenencia y misión y si no lo encuentran en las hermandades, lo buscan en otro lugar.
Se plantearon temas como la acogida de los jóvenes en las cofradías y se preguntaron si su opinión cuenta.

Liturgia
En el taller de liturgia se puso de manifiesto que existe poca participación de los cofrades en la liturgia, incluso en el Triduo Pascual. Ello es fruto de un divorcio entre la parroquia y la cofradía.
Se recordó que el fin de las cofradías es el mismo que el de la Iglesia: ser mejores cristianos, y que los desfile procesionales no son un fin en sí mismos, sino un medio de evangelización.

Estatutos
Otro taller fue el de estatutos. En él se habló, entre otras cosas, de la naturaleza jurídica de las hermandades y cofradías, normas comunes, o estatuto marco. Se puso de manifiesto el fin de estas asociaciones y su naturaleza y misión dentro de la Iglesia. Entre los fines se citó el fomento de la vida cristiana, la promoción del culto público, la confesión de la fe católica, el ejercicio de la caridad y la conservación de las tradiciones y el patrimonio. También se habló de los derechos y deberes de los hermanos.

Caridad
Por último, en el taller de caridad se expusieron, a través de un video, los distintos proyectos de Cáritas y se destacó que sin la labor de los voluntarios esta institución de la Iglesia no podría llevar a cabo su misión.
Algunos cofrades señalaron que las cofradías llevan a cano campañas socio-caritativas, algunas de ellas en colaboración con Cáritas, se expusieron las dificultades que se encuentran en ese terreno y la necesidad de colaboración y coordinación.

El Encuentro terminaba, tras la comida, con una visita a la Basílica de Santa Eulalia.








