Les pide que esta pandemia no paralice su vida de servicio sacerdotal
El arzobispo de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga, ha hecho pública, el pasado 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, una carta dirigida a los sacerdotes eméritos de nuestra diócesis.
En ella les pide varias cosas: «no paralizar vuestra vida de servicio sacerdotal, en la medida de vuestras posibilidades. Somos sacerdotes para siempre»; no abandonar la celebración diaria de la Eucaristía, «siempre necesitamos de la Eucaristía, pero más en este tiempo difícil de pandemia»; que sigan «ayudando con vuestra fe y el sentido sobrenatural de vuestra esperanza a todas las personas que en estos momentos sufren a causa de la pandemia» y poner «toda esa sabiduría al servicio de vuestros hermanos allí donde os encontréis: en residencias, en familia, en la vida parroquial y pastora. Que esta pandemia no os amilane hasta el punto de paralizaros. Sed ejemplo para aquellos sacerdotes más jóvenes que ahora están madurando en su vida sacerdotal y tienen que afrontar una situación inédita en la vida pastoral de nuestras comunidades cristianas.
También D. Celso les expresa su «cercanía de padre, amigo, hermano y pastor» y les manifiesta su «agradecimiento más sincero por vuestras vidas gastadas en favor del Pueblo de Dios».
D. Celso finaliza la carta, de dos folios de extensión, afirmando: «Espero mucho de vosotros, de verdad. ¡Ánimo!».

